jueves, 29 de mayo de 2014

CARLOS Y CARMEN

Me mandan un correo conmovedor acerca de la situación de Carlos, estudiante de 6º de Medicina en Granada, de 25 años, que participó como piquete en la Huelga General y que sin haber sido acusado de ejercer violencia, ni haberla practicado en ningún momento, fue identificado por la policía y finalmente va a tener que entrar en la cárcel para cumplir una condena de 3 años. Dice así:

Algunos me conocéis, otros no. Antes de nada, me presento. Soy XXXX, residente de familia en Granada de 3er año.

Os escribo a aquellos autores que sigo (o seguía mientras estaban en activo) de forma asidua por la blogosfera sanitaria, con una solicitud extraña, pero que espero que podáis entender... Os introduzco a la historia primero:

Entre las personas que conocí y que hicieron mella en mi durante la carrera de medicina se encuentra Carlos. Era un cordobés de acento marcado, rebosante de fuerza y energía, que no dejaba de explicarnos con una facilidad pasmosa sobre la realidad que había más allá de la consulta, de lo social y lo estructural.... Un estudiante atípico, que nos cautivó a muchos, y con el que compartimos muchas horas en IFMSA (la asociación de estudiantes) y proyectos como Farmacriticxs, que algunos conoceréis. Juan Irigoyen escribió no hace mucho de su experiencia con él:


Carlos, siguiendo ese camino de reivindicación social que siempre ha considerado ide importancia, participó en un piquete informativo del 15M durante la huelga del 29 de mayo de 2012.  En uno de los bares en los que entraron, la dueña llamó a la policía al sentirse violentada por la situación. La policía acudió, e identificó a las 3 últimas personas que salieron del local.

La dueña más adelante denunció por las pegatinas pegadas y una pintada realizada en el local, solicitando una remuneración económica acorde. Durante el juicio no se presentaron testigos, no se aportaron pruebas (el peritaje fue anulado por el juez, el atestado policial no confirma nada), no hubo lesiones ni destrozos, y el local no cerró. Esa denuncia ha acabado con un condena de 3 años y 1 día de prision y 3500e de multa por un delito contra el derecho de los trabajadores, ya que el juez decidió, tal y como reflejó en el auto de la sentencia, dar un castigo ejemplificante.

El miércoles se rechazó el último recurso ordinario del proceso, por lo que la condena se ratifica y Carlos, junto con Carmen (la otra imputada, una mujer de 57 años), entrarán en la cárcel en unos 10 días.
Carlos tiene 25 años en este momento, y dentro de 2 semanas se debería presentar a su último examen de la carrera de medicina.

La situación en la que nos encontramos es desesperada. Las vías legales están prácticamente agotadas, solo queda protestar por lo que consideramos un proceso irregular y una pena desproporcionada. Y ahí entra mi petición:

Publicar un texto como el de los compañeros de Farmacriticxs, para expresar vuestro apoyo y visibilizar en el ámbito médico la situación de nuestro amigo, e invitar a que otros hagan lo propio en sus plataformas.
Además hay una petición de change en curso, que os agradecería que diéseis también difusión. Al menos a nivel local y en las ciudades en los que trabajan copañeros de Granada, se está moviendo también el documento adjunto.


Muchas gracias por toda la ayuda que podáis prestar.
Salud.


jueves, 8 de mayo de 2014

VALLADOLID-MADRID

Estaba muy contento porque le habían llamado para una suplencia como médico de familia en un Centro de Salud. Una de las médicos estaba de baja y por primera vez desde que terminó la residencia (hacía ya tres años) iba a trabajar durante un mes seguido.

La incorporación iba a ser en 20 días, así que se pasó mañana, tarde (y noche a veces) estudiando y repasando intensamente, para dar la talla en su nuevo trabajo. 

El cuarto día entró una paciente, recuerda, rubia, con gafas de sol que no se quitó inmediatamente, con camisa de cuello alto y vaqueros ceñidos.

- Vengo porque me quiero hacer una revisión ginecológica, que hace tres años que no voy al ginecólogo.

- ¿Tiene usted algún síntoma? ¿Le pasa algo? No sé… dolor, sangrado por sus partes independiente de la menstruación.. ¿o algo así? ¿Algún antecedente familiar de cáncer ginecológico?

-  No, es sólo por prevención.

El joven médico de familia cada vez que escuchaba esas palabras tenía una sensación a mitad de camino entre el temblor de piernas y el hervor de sangre.

De la manera más educada y sonriente le explicó que actualmente no se recomendaba hacer ese tipo de revisiones en mujeres sin síntomas. La citología, en su franja de edad debía hacérsela cada 5 años y no debía realizarse  mamografías aún si no tenía síntomas.

- Yo se lo digo por la ecografía vaginal. Antes iba a un ginecólogo privado y me recalcaba que debía hacerla todos los años, aunque no tuviera nada – le dijo al médico-.

El médico se reafirmó en su postura, incluso ante las quejas de la paciente y las alusiones a los recortes, a la baja calidad de la sanidad pública, que a dónde vamos a llegar, que si no te mueres no te atienden….

El joven médico logró no desencajarse y le explicó serenamente que había revisado concienzudamente ese tema y que actualmente no se recomendaba realizar ecografía ginecológica para descartar ninguna patología en una mujer sin síntomas y sin antecedente familiar de cáncer ginecológico. 

Llegó a casa afectado por aquel incidente, llevaba mal los conflictos en la consulta, todavía no había perdido la inocencia y no estaba "maleao", así que le dolían mucho.

Se metió en la cama y no se podía dormir. - ¿No hubiera sido mejor haberle hecho el papel para el ginecólogo y a correr? En ese momento, en el silencio de su casa, por la noche, gritó: - Me cago en la puta -, dio un respingo y encendió el ordenador de madrugada. No había ni un ruido en la calle.

Ahí repasó ese estudio del JAMA que demostraba que el cribado de cáncer de ovario con ecografía no disminuía la mortalidad por esa patología. Comprobó que en las recomendaciones Choosing Wisely, con el aval de la Sociedad de Oncología Ginecológica Americana justamente especificaba: No realizar cribado con ecografía en mujer de bajo riesgo para cáncer ovárico, advirtiendo:  Los resultados falsos positivos de la prueba pueden conducir a procedimientos innecesarios, que tienen riesgos de complicaciones. Revisó aquel artículo del Bonis que estaba tan bien. Ni mencionaba el cáncer de ovario, así que no se debía recomendar cribar. Fué a continuación a mirar al Programa de Actividades Preventivas y Promoción de la Salud de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria, y lo mismo



Luego consultó unas recomendaciones con el auspicio del Gobierno Australiano, lo mismo, no se recomienda el screening. El CDC, Centro para el control diagnóstico y preventivo, americano, igual. La EEUU Preventive Services Task Force, tampoco lo recomendaba: "La USPSTF concluye que hay al menos certeza moderada de que los daños de la detección (por el cribado) del cáncer de ovario son mayores que los beneficios.

El sistema de salud inglés tampoco lo recomendaba. En el New York Times también se hacían eco de las mismas evidencias científicas. Y en el Up to Date

Pudo volver a dormirse en la cama tranquilo. Se reafirmó en lo bien que había hecho su trabajo, ya que la bibliografía revisada no sólo no recomendaba utilizar la ecografía ni la revisión en asintomáticas, sino que la desaconsejaba de pleno, por exponer a la mujer a falsos positivos, sobrediagnóstico y lesiones sin importancia que probablemente provocarían ansiedad, estrés, preocupación y sobre todo la sensación en la mujer de: - mira, si no me hubiera hecho la ecografía, no habría visto que tenía eso; lo que le generaría una innecesaria y ficticia dependencia sanitaria. 

Al día siguiente la paciente estaba esperando al médico en la puerta de la consulta, y eso que el médico no tenía pacientes citados hasta media hora después. Esta vez la paciente iba acompañada por un hombre. 

Queríamos hablar con usted – le dijeron-. 
      -Sí, claro, pasen.

La paciente le dijo al médico que inmediatamente quería que le diera un volante para el ginecólogo, bajo amenaza de ponerle una reclamación.

El médico estupefacto le preguntó que qué es lo que había pasado, que creía que le había quedado claro lo que habían hablado el día anterior.

- Usted puede decir lo que quiera, pero a mí me da el volante para el ginecólogo ahora mismo.

El marido intervino de igual manera.

- Nos ha engañado usted, acabamos de ver en el Telediario que hay que hacerse las revisiones ginecológicas.

El médico agarró un papel y le hizo el volante sin decir nada, con un rostro serio, de dignidad.

El médico no pudo desembarazarse de la tristeza ni de la frustación en toda la tarde. A las 8 terminó con los pacientes, así que se metió en Internet en la página de TVE a localizar el telediario de hoy.

Efectivamente, una de las piezas informativas estaba dedicada al cáncer de ovario.

Una señora que era de la Asociación de Afectadas por Cáncer de ovario decía: Por eso pensamos que un diagnóstico de descarte es una de las cosas que podíamos pedir desde Primaria.

Luego una paciente de 34 años que tuvo un cáncer de ovario. Dice la locutora: entre todo lo que nos cuenta Bárbara insiste una y otra vez...

Y luego la paciente: - yo me hice una revisión normal, ginecológica, como la he hecho siempre, y gracias a eso estoy viva, o sea que...


Casualmente estos falsos y controvertidos mensajes estaban en boca de pacientes, no de médicos. Se cumplía lo que tantas veces había oído aquel joven de que los lobbys de la Medicina ponen en boca de pacientes y Asociaciones de Pacientes lo que ellos no se atreven a decir porque es mentira y por lo fácil que es convencer a las pacientes para que lo digan. Sabía que la culpa no la tenían los pacientes, ya tenían bastante con su enfermedad, sino los que los manipulaban y los que contribuían a ello, como el medio informativo que hacía la noticia. 

Salió de la consulta como si le hubieran dado una paliza.

Joder, pero si el screening de cáncer de ovario trae solamente daños sin beneficios - pensaba-. Cómo puede ser que hubiera pasado por el aro mandando a la paciente al ginecólogo y contribuyendo a la realización de una práctica que no sólo no era beneficiosa, sino que además iba a perjudicar a su paciente. ¿No estaría desatendiendo el Juramento Hipocrático? ¿Primero no dañar? "En cuanto pueda y sepa, usaré las reglas dietéticas en provecho de los enfermos y apartaré de ellos todo daño e injusticia"

Pensó en escribir un texto cuando llegara a casa para que todo el mundo se enterara de esa perversión de la Medicina, para librar a la sociedad de la mentira y de la calumnia.

Pasó por un bar que estaba hasta arriba, hacía un calor propio de Agosto aunque era Mayo.

– Hoy juega el Madrid contra el Valladolid, reparó.

Vio un sitio libre en la barra con silla. Pensó en el texto, en el cáncer de ovario, en la ecografía y en la paciente, y en lo que conseguiría con su denuncia.

Miró detenidamente a esos vecinos de su barrio que blandían las bufandas y aupaban con vítores a unos jugadores a cientos de kilómetros de distancia.

Estaba cansado, realmente cansado. 

- Ponme una caña, bueno mejor una jarra, que mañana no madrugo.