domingo, 29 de diciembre de 2013

JULIAN TUDOR HART, EL SISTEMA NACIONAL DE SALUD INGLÉS Y EL ESPÍRITU DEL 45.

Perdonad por la calidad del sonido, he hecho lo que he podido. Pero se sigue perfectamente con los subtítulos en castellano.




Tony Mulhearn (exconcejal de Liverpool):

“Es la institución de 1945 que hay que defender. Hemos perdido la mayoría de las demás, si no todas, pero el Servicio Nacional de Salud, si lo atacan, la derecha, los tories, los demócratas liberales, si atacan el Servicio Nacional de Salud, si no entendemos que tenemos que hacer de todo, INCLUYENDO VIOLAR LA LEY PARA DEFENDER EL SISTEMA NACIONAL DE SALUD, entonces estamos acabados”.




Muy interesante película: El espíritu del 45, dirigida por Ken Loach. Se puede visionar en filmin por el módico precio de 500 pesetas.

Los que no dispongan de tal importe, pueden ver ésta otra: Memoria del Saqueo, sobre lo que hizo Menem y Cía con la Argentina, con especial interés en el capítulo 5: Privatizaciones, minuto 49:52. Obviamente en este caso no se habla de la privatización del sistema sanitario, pues éste siempre ha estado orientado con intensidad al mercado.

Tudor Hart visitó varias veces Vitigudino (Salamanca) en la década de los 80 para participar en unos encuentros científicos. Yo, nacido y criao en esa ciudad, y Julio Bonis visitamos a Tudor Hart en su domicilio en las cercanías de Swansea (Gales) hace un par de años para tratar de cerrar de alguna manera el círculo, aunque los círculos de la vida no se cierran nunca. No los cierra ni la muerte. 



jueves, 12 de diciembre de 2013

BRUGAL MAYOR SQUARE DE SALAMANCA

Esta noche se celebra en Salamanca una macrofiesta en la que se esperan 45.000 jóvenes, conocida como la Nochevieja Universitaria.

La iniciativa es organizada por una empresa privada. El Ayuntamiento y el alcalde toleran, colaboran y se enorgullecen de esta iniciativa.

Foto de la Plaza Mayor de Salamanca, prueba para la iluminación de esta noche. 11/12/13, 23 horas. Fuente: Colaborador de Blasco Jimeno.



ORDENANZA MUNICIPAL PARA LA PREVENCION DEL ALCOHOLISMO Y TABAQUISMO
 B.O.P. de Salamanca núm. 10, de 16 de Enero de 2.009.

[…] La Constitución Española en su Título I, artículo 43.2, reconoce el derecho de todos los ciudadanos a la protección de la salud y establece que compete a los poderes públicos  organizar y tutelar la salud pública a través de las medidas preventivas, prestaciones y servicios necesarios. […]

[…] Artículo 1.- OBJETO.
La presente Ordenanza tiene por objeto, dentro del marco competencial atribuido al Ayuntamiento de Salamanca, establecer y regular las medidas y actuaciones que permitan a la Administración municipal la prevención del consumo de drogas, especialmente de bebidas alcohólicas y tabaco, la reducción de los daños y la integración social de drogodependientes en su ámbito territorial respectivo. […]

[…] Artículo 2.- COMPETENCIAS.

4) Velar, en el marco de sus competencias, por el cumplimiento de las diferentes medidas de reducción de la oferta que se establecen en el Titulo III de la Ley 3/1994, de 29 Marzo, modificada por la Ley 3/2007, de 7 Marzo, y de un modo muy especial, por el estricto cumplimiento de todas las disposiciones previstas en esta Ordenanza, ejerciendo la función inspectora y potestad sancionadora que el ordenamiento jurídico le atribuye.

6) Colaborar con los sistemas educativo y sanitario en materia de educación para la salud.

[…]TITULO II.- LIMITACIONES Y PROHIBICIONES RELACIONADAS CON LA PUBLICIDAD,
PROMOCION, VENTA Y CONSUMO DE BEBIDAS ALCOHOLICAS.

CAPITULO I.- PUBLICIDAD Y PROMOCION DE BEBIDAS ALCOHOLICAS.

Artículo 5.- LIMITACIONES RELACIONADAS CON LA PUBLICIDAD Y PROMOCIÓN DE BEBIDAS ALCOHÓLICAS.

Sin perjuicio de lo establecido en la Ley 34/1988, de 11 Noviembre, General de Publicidad, la promoción y publicidad directa o indirecta de bebidas alcohólicas deberá respetar  las condiciones, limitaciones y prohibiciones contempladas en el Capítulo I del Título III de la  Ley 3/1994, de 29 Marzo, sobre Prevención, Asistencia e Integración social de  Drogodependientes de Castilla y León, según la redacción dada por la Ley 3/2007, de 7 Marzo.

 Artículo 6.- PROHIBICIONES RELACIONADAS CON LA PUBLICIDAD Y PROMOCIÓN DE BEBIDAS ALCOHÓLICAS.

1.- Se prohíbe realizar cualquier forma escrita, gráfica, oral, visual o alegórica, directa o indirecta, de publicidad de bebidas alcohólicas, en:

a) Los centros y dependencias de las Administraciones públicas y otros entes públicos.

d) Los centros destinados mayoritariamente a un público menor de 18 años.

g) Los espectáculos teatrales, musicales, culturales y de otro tipo dirigidos fundamentalmente a menores de 18 años. 

2.- Se prohíbe cualquier tipo de anuncio o publicidad que induzca o fomente el consumo de bebidas alcohólicas de cualquier graduación, considerándose como tales aquellos que establezcan ofertas promocionales, precios decrecientes al aumentar los consumos, gratuidad total o parcial del consumo de alcohol en cualquiera de sus formas, regalos por consumo, degustaciones gratuitas y otras iniciativas similares que hagan más atractivas las bebidas alcohólicas con el consiguiente riesgo de estimular un consumo inmoderado de las mismas.

3.- Las actividades de promoción de bebidas alcohólicas en ferias, certámenes, exposiciones y actividades similares se situarán en espacios diferenciados cuando tengan lugar dentro de otras manifestaciones públicas. En tales actividades no estará permitido ni el ofrecimiento ni la degustación gratuita de bebidas alcohólicas de cualquier graduación a menores de 18 años. Tampoco estará permitido el acceso a tales recintos de menores de 18 años que no vayan acompañados de personas mayores de edad.

Artículo 23.- INFRACCIONES.

2.- Se consideran infracciones graves, sin perjuicio de lo dispuesto por la legislación sectorial aplicable:


k) La exhibición de publicidad directa o indirecta de bebidas alcohólicas en lugares en los que está prohibido.

lunes, 9 de diciembre de 2013

#nosinevidencia



La evidencia científica es uno de los pilares sobre los que se asienta la medicina moderna. Esto no siempre ha sido así: durante años, se aplicaron tratamientos médicos sin comprobar previamente su eficacia y seguridad. Algunos fueron efectivos, aunque muchos tuvieron resultados desastrosos.

Sin embargo, en la época en la que más conocimientos científicos se acumulan de la historia de la humanidad, existen todavía pseudo-ciencias que pretenden, sin demostrar ninguna efectividad ni seguridad, pasar por disciplinas cercanas a la medicina y llegar a los pacientes.

Los firmantes de este manifiesto, profesionales sanitarios y de otras ramas de la ciencia, periodistas y otros, somos conscientes de que nuestra responsabilidad, tanto legal como ética, consiste en aportar el mejor tratamiento posible a los pacientes y velar por su salud. Por ello, la aparición en los medios de comunicación de noticias sobre la apertura de un proceso de regulación y aprobación de medicamentos homeopáticos nos preocupa como sanitarios, científicos y ciudadanos, y creemos que debemos actuar al respecto. Las declaraciones de la directora de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) asegurando que “no todos los medicamentos homeopáticos tienen que demostrar su eficacia” y que “la seguridad no se tiene que demostrar con ensayos clínicos específicos” no hacen sino aumentar nuestra preocupación.

Por lo tanto, solicitamos:

1.       Que no se apruebe ningún tratamiento que no haya demostrado, mediante ensayos clínicos reproducibles, unas condiciones de eficacia y seguridad al menos superiores a placebo. La regulación de unos supuestos medicamentos homeopáticos sin indicación terapéutica es una grave contradicción en sí misma y debe ser rechazada. Si no está indicado para nada ¿para qué hay que darlo?.

2.       Que la AEMPS retire de la comercialización aquellos fármacos, de cualquier tipo, que pese a haber sido aprobados, no hayan demostrado una eficacia mayor que el placebo o que presenten unos efectos adversos desproporcionados.

3.       Que el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad y el resto de autoridades sanitarias persigan a aquellas empresas que atribuyen cualidades curativas o beneficiosas para la salud a sus productos sin haberlo demostrado científicamente.

Que el Consejo General de Colegios de Médicos de España / Organización Médica Colegial, en cumplimiento del artículo 26 del Código de Deontología Médica, desapruebe a los facultativos que prescriban tratamientos sin evidencia científica demostrada.

jueves, 7 de noviembre de 2013

EL SEGURATA

Los seguratas de Atención Primaria llevan impresos valores como la longitudinalidad (a un paciente que ya la ha montado no le quitan el ojo de encima), integralidad (reducen todo tipo de pacientes sin discriminación por raza, sexo o religión) y se saltan las barreras geográficas (como se les cruce uno, van a buscarlo hasta su casa).

jueves, 10 de octubre de 2013

POEMA A UNA MÉDICO PORTEÑA

No sé cuándo te has lavado el pelo por última vez, pero seguro que hoy no.

No pasa nada.

Yo tampoco me cambio todos los días de calzoncillos cuando estoy fuera de casa; ni cuando estoy en Buenos Aires.

No hay mejor manera de estar fuera de casa que estar en Buenos Aires.

Probablemente te laves el pelo con la misma frecuencia que yo me cambio de calzoncillos cuando estoy en Buenos Aires.

Llevas leggins y zapatos con plataforma, endodoncias, empastes azules. Eres alternativa y cheta, neurótica y psicótica, maníaca y depre, conductista y psicoanalista, peronista y antiperonista, biologicista y psicosocial, y lo uno o lo otro, River o Boca; pero de alguna manera lo eres todo a la vez. Vas al boliche a bailar música electrónica con la camiseta de Los Ramones. Lees el New England y la Cosmopolitan.

Eres europea pero a la vez latina. Latina pero a la vez europea. Simple y compleja.

Sólo sé que lo único que he podido ser capaz de entender es que no te puedo entender en absoluto, me descolocas. Necesito tiempo para leer los libros de Freud, Fontanarrosa, Arlt. Pero no tengo tanto tiempo. No tengo tiempo para escuchar todos los discos de Spinetta, Los Piojos, Los Redonditos. Me voy dentro de poco y no sé si volveré.
 
Haces la recorrida cada mañana por la planta, aguantas bien 5 horas de pie del tirón, te pasas el consultorio sin parar, trabajas a full (time), haces la maestría, la tesis, la carrera docente, el inglés, estudias estadística, la investigación básica, todo a la vez. Trabajas los viernes por la tarde, los sábados. Trabajas en diferentes sitios, lejanos entre sí. Tienes problemas de tránsito. Yo también tengo problemas de tránsito, pero intestinal, porque me cago vivo desde que no dejo de tomar mate contigo. No parás de cebar ni de calentar la pava continuamente. Conservas tan bien el calor del cuerpo y la mirada como el termo. Haces guardias en la obra social o en la prepaga para pagar la blackberry, el departamento, para ir de choping.

Tienes una fachada como la de la Facultad de Medicina. La perfección que radica precisamente en la imperfección. Te ejemplificas perfectamente en la ciudad en la que vives, donde lo atrayente es por lo nostálgico, por lo antiguo. Las ciudades extienden los tentáculos al alma de sus habitantes sin que éstos lo perciban, y acaban envejeciendo y comportándose como lo hacen sus edificios.
Eres como el Hospital de Clínicas, de alguna manera decadente por fuera e inconstructo por dentro, con largos pasillos que se bifurcan en todas tus cátedras, que sientas. Hay sitios que son muy bonitos pero la mente de la gente que los habita o los trabaja está podrida, o peor todavía, vacía.

Tomas benzodiazepinas, inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina, eres protagonista de tu vida. Te drogas o te has drogado con fruición, no como una manera de pasarlo bien ni desinhibirte, sino todo lo contrario, para comprometerte con tu yo.

Te pones a hablar y no paras. Cuando paras tengo la sensación creo que bastante certera de que lo haces para que no que piense que hablas todo el rato.

Dejas la colada y el amor para los sábados por la tarde. Tienes hiperplasias sebáceas y fibromas blandos. Vas en colectivo y no puedes leer porque tienes que ir parada (de pie). Viajás a veces con el uniforme en el subte. Hacés cola para subir en el ascensor del hospital, para ir al cine (al que no sueles ir mucho, y menos a ver cine argentino).

Tenés tu vida y yo no puedo sino frustrarme porque para tener mi vida tengo que tener la de los demás, aunque no estoy seguro si escribo porque me frustro o me frustro adrede para poder escribir adecuadamente.

domingo, 1 de septiembre de 2013

YO

¿Sí? 

-Dígame.

- Hola, buenos días, mira, soy una médico de familia del Centro de Salud XXXX. Llamaba para ver si están los resultados de una biopsia de mama que le hicisteis a una paciente mía, que estaba muy preocupada… para ver si están ya.

Sí, hola, muy buenas, yo soy XXXX, oncólogo del servicio. Sí… dame nombre y apellidos a ver si está ya.

Sí, mira XXX  XXX.

A ver… Pues mira, ya está, sí… ha colgado justamente la anatomopatóloga el informe esta mañana.

Es un carcinoma ductal infiltrante. Joder... y tiene 40 años, qué joven. Veo aquí que tiene cita con nosotros pasado mañana. Si quieres que se lo digamos nosotros si te resulta difícil a ti no te preocupes, le dices que todavía no está y que venga a la consulta, que estamos más acostumbrados a dar estas noticias y no te comes tú todo el marrón. O no sé si prefieres hacerlo tú… ¿conoces bien a la paciente?

Sí. La paciente soy yo.


sábado, 24 de agosto de 2013

10 SEMEJANZAS CON SUS DIFERENCIAS ENTRE EL MÉDICO DE FAMILIA Y EL PELUQUERO

Me gusta mucho el símil del peluquero y el médico de familia que enunció Sergio Minué en su espléndido blog “El Gerente de Mediado”, en relación principalmente a la longitudinalidad.

Yo cuando voy a la peluquería no puedo dejar de pensar en él, en su blog, y en ese post.

A mí también me suscita el evidente paralelismo algunas reflexiones:

   1. Ir a la peluquería es un rito. No se puede llegar y besar el santo. Lo propio es sentarse a leer unas revistas que nunca se tiene la oportunidad de leer, salvo que se visite con frecuencia al dentista. No me digan que no es curioso, por ejemplo, lo de las barberías y las Interviú. Juan Gérvas dejaba ejemplares de “El Jueves” en la sala de espera. No hay cosa que más me guste que dejar la puerta mínimamente entreabierta y escuchar espiando desde la consulta los comentarios que hacen los pacientes entre ellos de sus médicos, del Centro de Salud, del hospital, etc…

      2. Después de la espera, en la peluquería te pasan a lavar el pelo, lo que yo veo ridículo cuando se trata, al menos, de varones. Me parece una chorrada que me laven el pelo cuando ya lo traigo limpio, y al mismo tiempo no me parece adecuado ir con el pelo sucio para aprovechar el lavado. Imagina qué imagen puedes dar al llegar con ese pelo de los salientes de guardia. Yo soy el peluquero y me pongo guantes. Acepto el lavado, porque yo también propongo alguna actividad de detección oportunista cuando veo que se da el caso y está en el contexto, como por ejemplo una toma de presión arterial oportunista en un paciente obeso, fumador e hipercolesterolémico que viene por otra cosa, y que a veces acaba extrañado. 

   3. Hay un momento de debilidad muy importante que socava la intimidad personal en la peluquería, y es cuando durante el lavado de cabeza te meten la toalla a punta de dedo en ambos CAE para limpiarte los oídos y tú piensas que lo has pringado todo de cerumen. Me recuerda a cuando el paciente consulta por un síntoma en relación, y le anuncias que le vas a meter el dedo por el culo sin que él lo hubiera previsto. También le sobrevuela el miedo de que tenga el ojete con berretes o con algún resto de papel higiénico, lo que por cierto se suele dar con frecuencia, para qué vamos a engañarnos. Yo me consuelo pensando que lo mismo que a nosotros nos importa un pito que el ojete esté sucio o que la paciente no venga depilada y no reparamos en esos detalles, a la peluquera también le da igual que vengas derramando cerumen por los cuatro costados. Claro está, que la siguiente vez que vas al médico llevas calzonciños limpios por si acaso y la siguiente vez que vas a la pelu te llevas los conductos impolutos.

    4.  Como dice Borrell en uno de sus libros, siempre hay que darle al paciente la sensación de que él tiene algún tipo de control sobre algunos procesos de decisión. Esto es: ¿prefiere el ibuprofeno en sobres o en comprimidos?, que equivale a ¿te gusta así el agua o la prefieres más caliente?, para luego, en lo que de verdad importa imponer tu criterio, como prescribir el genérico en vez de la marca o que te corten el pelo como al peluquero le da la gana sin importar tus preferencias.

     5.  Antes de dar unos puntos el paciente está temeroso de si le va a doler o no. El médico siempre contesta que no, o que no mucho, pero luego le clava la aguja sin piedad. Igual hace el peluquero, que siempre te dice que cómo lo quieres, pero luego mete la tijera sin piedad y hace de su capa un sayo.

    6. Igual que no se puede hacer recordar al gordo que está gordo y que tiene que bajar peso cada vez que viene a la consulta venga o no venga a consultar algo en relación, y achacar cualquier síntoma al sobrepeso (disnea, gonalgia…); tampoco se puede recordar a cada visita al cliente lo calvo que está y ofrecerle un crecepelo en forma de fortificante cada vez que va a cortarse el pelo.

    7. Queda la duda de si el peluquero debe hablar con el cliente mientras dura el servicio. Debe ser jodido ser peluquero, porque hay gente a la que le encanta y gente que lo odia y descubrir el grupo al que pertenece cada uno no debe ser del todo fácil. En la consulta y en la peluquería, esas conversaciones del todo insustanciales suelen proporcionar algo de material blando muy útil para mejorar el servicio que se da a la población (resulta fundamental en Atención Primaria).

   8. Hay hombres con alopecias galopantes con los que por mucho que nos esmeremos conseguiremos únicamente objetivos discretos. Pasa también con muchos pacientes, sobre todo añosos y pluripatológicos, en los que el porcentaje de mejora es mínimo. Pero hay que intentarlo y sobre todo, tratarlos con mucho amol.

    9.  A los niños se les regala un chicle o un caramelo en la peluquería. En el Centro de Salud un palo.

  10. Tener un buen médico de cabecera y un peluquero ecuánime, sabio, actualizado, piadoso, afable, honrado y cerca de casa es una garantía. Te evitas muchos quebraderos de cabeza, mucho sufrimiento y te ahorras mucho dinero y muchos disgustos. 


sábado, 17 de agosto de 2013

BAD SCIENCE, DE BEN GOLDACRE


Grado de recomendación: A

Muchas cosas cambian en la mente después de leer Bad Science, de Ben Goldacre.

Hay muchas otras que probablemente ya las supieras si eras sanitario y si tenías algo de interés en los temas que conciernen y rodean a la profesión, pero remodularlas y ampliarlas tal y como el autor lo plantea es un ejercicio verdaderamente enriquecedor.

Personalmente, la enseñanza más sólida que he adquirido del libro es que los medios de comunicación son, en general, una basura.

Intentar discurrir por la vida como ciudadano con la información que te proporciona la TV, los periódicos y las radios (sobre todo algunos) es equivalente a querer ir tirando toda la vida de médico con la información que te proporciona la Industria Farmacéutica. El resultado puede ser desastroso.

No hay más que ver el tratamiento que dan los medios a temas en los que podamos considerar que sabemos algo. En mi caso el sanitario, en otros casos otras personas sabrán ampliamente de otros temas, bien por su profesión, bien por sus inclinaciones.

Cuando sale un tema en los medios de comunicación del que consideras que sabes algo, puedes comprobar cómo la verdad se va filtrando a duras penas por las grietas de la información, muy débilmente, y siempre con miles de matices, que dejan en entredicho la verdadera realidad. Lease el tratamiento en general de la privatización sanitaria en Madrid; solamente en contadas ocasiones se puede encontrar una voz nítida.

La intoxicación a la que nos someten los grandes grupos de comunicación pueden explicar muchas cosas que parecen inexplicables.

Por lo demás, Goldcare recorre a través de los capítulos las grandes magufadas británicas poniendo nombres y apellidos a los mercachifles que se lucran con la ignorancia y la desesperación del vulgo.

En otra parte, hace profundas reflexiones sobre el método científico, el empirismo, la Medicina Basada en la Evidencia, el efecto placebo, y lo que es la ciencia en general y para qué sirve.

Recoge el modo en que los medios de comunicación, los vendedores de humo y la Industria Farmacéutica usan de manera torticera la ciencia para poder justificar sus posiciones, con miles de ejemplos.

El libro transmite muy claramente la importancia de que si no el ciudadano, el sanitario, posea unas mínimas herramientas para poder discernir lo que es manipulación de lo que no. No es tan difícil poder llegar a ser crítico y detectar los abusos con unos mínimos conocimientos.

No hay dos bandos: el de la Industria Farmacéutica y todos los demás; si no cuatro: la Industria Farmacéutica, los magufos, los que saben lectura crítica y todos los demás que estamos abúlicos perdidos.

Cabe resaltar un par de historias en el libro que resultarán verdaderamente deliciosas para el curioso lector. Una es la concerniente al rechazo de la vacuna Triple Vírica, con el matrimonio Blair a la cabeza. Otra, que yo no conocía y que me ha dejado realmente impresionado es la del rechazo en Sudáfrica a la terapia antirretroviral (tratamiento del VIH) tras adherirse la autoridad sanitaria a la teoría negacionista, lo que costó cientos de miles de muertes y hordas de sufrimiento.

Un libro del que aprenderían mucho Miguel Jara, los del Proyecto Fresneda y los que llevan el twitter de Capio, entre otros.

El último comentario es para el autor, un psiquiatra de ni 40 tacos. Con todas las objeciones que se le quieran poner (similares a las que siempre se ponen a la gente que destaca en algún campo: que si lo hará por ego, que si lo hará también por dinero…): un héroe contemporáneo. Un tipo imprescindible.


sábado, 10 de agosto de 2013

DE AQUELLOS BARROS ESTOS LODOS.


Además de eso Pepe Martínez fue Secretario General de Sanidad (es decir, número dos del Ministerio de Sanidad) en los gobiernos de Zapatero.






 



Minuto 2:02

sábado, 27 de julio de 2013

BESOS CON SABOR A DALSY

Un par de semanas, dentro de mi trabajo de verano como médico rural en un pequeño pueblo, me mandaron a pasar consulta a un consultorio que dependía del Centro de Salud donde yo hacía las sustituciones, en un pueblo mucho más pequeño que el que era la cabecera. Anejos; es como se suele designar a estos pueblos satélites, sin que yo pudiera evitar pensar en la casquería o en los ovarios, cuando escuchaba esa palabra.

Había un solo médico y se iba de vacaciones.

Si el trabajo de médico de familia es solitario y la vida y la medicina en un pueblo es solitaria, la vida y la medicina en un anejo es un páramo en el que nada se mueve.

Una mañana, cuando salí de la consulta a llamar pacientes, vi a una chica de mi edad más o menos en la puerta, que blandía un portafolios en la mano.

  • Hola, buenos días – me dijo-. ¿No está Fran?
  • No – contesté-, está de vacaciones. Estoy yo sustituyéndole. ¿Querías algo?
  • Bueno, es que venía a hacerle una visita médica.
  • Vale, bueno, pues si quieres te veo yo, que no viene hasta dentro de dos semanas.
  • Bueno – me dijo-, no sé si me he explicado, que vengo de un laboratorio.

Le dije que me disculpara, que yo no solía recibir a los visitadores médicos. La chica se quedó sorprendida, como si no hubiera escuchado eso en su vida ni contemplado esa posibilidad.

A mí su figura me llamó la atención y me pilló desprevenido, porque era una chica normal. Es decir, no era una tía buena, ni venía maquillada ni en traje de noche, que en esas regiones rurales daban mucho más el cante porque el contraste con la población era más acusado. Pensé si sería de un laboratorio de genéricos o algo así. O si llevaría el Ibuprofeno, la Amoxicilina o el Cloruro Mórfico.

Justo en ese instante llegaron un par de pacientes, con lo que me despedí vagamente de ella y les hice pasar. Había transcurrido media hora y salí a Administración a una cosa y vi a la chica sentada en la sala de espera del consultorio. Volví a salir media hora más tarde y allí seguía.

Le pregunté a la administrativa y me dijo que estaba esperando a que la pasara a recoger un compañero, que era también sustituta y no tenía coche.

Un día, yendo para el pueblo que era la cabecera del consultorio, donde yo vivía, la vi apostada en la parada del bus y le dije que si quería que la acercara. Dudó un poco pero finalmente accedió.
Me estuvo contando durante el trayecto lo mal que estaba su oficio y emitiendo todas esas quejas tan típicas de nuestros días.

Pasó otro día por el Centro de Salud a dejarle no sé qué a la enfermera y yo justamente salía a comer algo. Le dije que si quería venir, porque yo me aburría mucho allí en general, que hacían unas tostadas con tomate muy ricas en el bar de al lado, a condición de que ella no me invitara a mí sino que yo la invitaba a ella o que cada uno pagaba lo suyo. Me preguntó el por qué de esa insistencia y le dije que porque yo era firmante del manifiesto No Gracias. Ese manifiesto, hasta donde yo conocía, no prohíbe que seas tú el que invite a la Industria Farmacéutica, siempre que ellos no te devuelvan la invitación.

-¿No Gracias? - me preguntó-.

Aproveché la ocasión para hacer un poco de proselitismo. Era un alma muy cándida, que acababa de comenzar a trabajar para La Bicha y no oponía mucha resistencia, porque no tenía todavía una nómina fija que dependiera de ello. Flipó cuando le conté todo lo de los bifosfonatos y lo de la inutilidad de las estatinas en prevención primaria, lo de los IBPs y todas esas historias tan rearchiconocidas ya.

La invité a unas jornadas científicas que se celebraron en mi casa un fin de semana, en régimen de alojamiento y desayuno, con alguna comida de (tr)abajo incluida y una cena de gala en la terraza.
Hubo stands publicitarios en la estancia principal, vales para copas y varios simposiums. Resultó una completa taruga.

Al final de la primera noche induje una prescripción en forma de beso. Se había comido una piruleta de fresa hacía un rato y cuando degusté su boca, recordé aquella escena de Jamón, jamón donde Penélope Cruz le pregunta a Jordi Mollá si lo que le gusta de sus senos es que le saben a tortilla de patata con cebolla, y le dije: 

- Nunca antes me habían dado un beso con sabor a Dalsy.

sábado, 13 de julio de 2013

LAS BANDEJAS DE CARNE

Me llamaba mucho la atención eso de vivir en un pueblo y pasar consulta en el mismo, por lo que decidí probar.

Los jóvenes de mi edad experimentaban hace 40 años con la heroína, hoy nos conformamos con estas cosas.

En las primeras semanas me reconocieron un par de veces por la calle como el médico nuevo algunas personas que yo no había tratado y que no conocía, con lo que comencé a sentir una sensación de vulnerabilidad mal definida.

A mi me gusta bastante explorar la realidad, observar a la gente, incluso espiarla discretamente. Oír conversaciones ajenas, ver sin ser visto. En este sentido, la realidad es para mí una reproducción en sesión continua, algunas veces en sala X. Nunca comprendí a esos que van en el metro con los cascos puestos, despreciando el raudal de vida que se desborda y descarrila a cada estación.

Un día me vino un paciente por un pequeño absceso en el mejilla y le puse tratamiento. Exudaba continuamente liquido seroso, con lo que le prescribí unos fomentos de Sulfato de cobre. Me di cuenta de que me lo encontraba todos los días de camino al Centro en el mismo sitio a la misma hora. Me resultó gracioso ver cómo en vez de echarse el sulfato (que no sabía que al aplicarlo dejaba color azul) sobre el pequeño absceso (2-3 cm) se lo echaba sobre toda la mitad derecha de la cara, pareciendo un hemipitufo. Desconocemos mucho sobre la distancia que impera entre las instrucciones de la consulta y el comportamiento de los pacientes cuando salen de ella. Todos los días cuando pasaba por nuestro punto de encuentro me hacía un comentario sobre la mala evolución del proceso, o sobre la nula mejoría. Estaba tan hasta las pelotas que me hizo cambiar el itinerario de ida; un poco más y me demoraría en ir a la consulta en el mismo pueblo más que cogiendo el metro en Madrid.

Ya en este plan, me convertí en un esquivo en general, con lo que yo siempre he detestado este comportamiento en los demás. Si me sentaba en una terraza, temía que el camarero fuera paciente. O que al lado mío hubiera pacientes. Me sentía observado, en muchas ocasiones sin serlo realmente (creo que así comienza la esquizofrenia). Por aquel entonces comencé a hacer otra cosa que había detestado con fuerza en el pasado, que era utilizar gafas de sol por la calle. Siempre me ha parecido un esnobismo. Es como lo de beber continuamente traguitos de una botellita de agua mineral. Si veía a paisanos del pueblo tomando el fresco a la puerta de casa, cambiaba de acera y miraba para otro lado para no saludar, porque pensaba que si saludaba saldría a relucir enseguida algo que fuera a provocar mi incomodidad. Me había vuelto un ridículo minidivo por algo que me a mí me importaba mucho pero que a los demás no les importaba un pito, que era ver al médico del pueblo por la calle.

Yo entendía la importancia de que el médico viviera o al menos tuviera un continuo y profundo contacto en el sitio donde trabajaba, requisito básico para un mínimo enfoque comunitario.

Un día, en los pocos momentos de receso de la consulta, interrogué a una compañera que vivía también en el pueblo por esta circunstancia. Decía llevarlo bien, como un enfermero con el que había hablado anteriormente, pero en cuanto rascabas un poco enseguida reconocían que salían lo menos posible para evitar los encuentros con los pacientes. Me dijo la compañera que ella nunca decía ¿Qué tal? por la calle como fórmula para saludar, por si se le interpretaba mal y le contaban la patología. También me relató otra cosa que me impresionó mucho. Me dijo que nunca iba a un súper que quedaba al lado de donde yo vivía, porque ahí iba la mayor parte de la gente del pueblo. - Sobre todo – me dijo- nunca compro carne en la carnicería porque en la espera del turno quedo muy expuesta a las conversaciones con los pacientes. Siembre cojo la carne en bandejas-.

domingo, 7 de julio de 2013

LA ENEMISTAD

Una de las cosas que más me gustan de ser médico es poder tener acceso privilegiado a historias turbias. De chaval también me gustaban las turbias; así llamábamos a las cervezas con limón.

Una de las cosas que más me gustan de la Midicina rural es que hay más historias turbias por metro cuadrado que en la ciudad. El desarraigo, la soledad y el aburrimiento favorecen su aparición.

Estos días mestaba acordando de todos mis veranos como médico rural. Y de una historia que conocí uno de los primeros años.

Una cosa que me llama mucho la atención y que despierta mi interés es el tema de las enemistades. Esta gente que se declara enemigo y que no se habla.

En el medio rural las enemistades cobran mucha más importancia, porque son menos a repartir. En la ciudad las enemistades se diluyen, aunque bien pensado en la ciudad se diluye todo. La masa amorfa avanza como zombi en el mar de la era contemporánea. Yo por eso me fui de Madrí, el día en que me di cuenta de que el Madrid de Sabina ya no existía.

Un día, pasando una consulta en un pueblo conocí una enemistad. De uno de los ricos del pueblo con otro de clase más bien baja. Una enemistad a cerrazón, de las que no admite revisión. No recuerdo bien por qué fue, aunque da igual. El tema de las enemistades es un poco como cuando se muere alguien; el caso es que ya está muerto, qué más da de qué.

El proletario enemistado tenía un hijo, y éste tenía a su vez una enfermedad gorda y grave, que no puedo revelar por lo de la protección de datos: esta es una historia (clínica) anonimizada.

El rico estaba enfrentado con el proleta a muerte.

Cuando el médico del pueblo se la diagnosticó y se supo en la región, el rico llamó a escondidas al médico y le dijo que lo que hiciera falta al hijo o a la familia que se lo dijera en secreto que él se lo proporcionaría o se encargaría de que otros se lo proporcionaran.

Así son las pasiones en los pueblos; los tratos, las relaciones, las formas, la economía, la vida, la muerte; puras como las almas. Aparentemente contaminadas por los vicios de la vida urbana y contemporánea, pero en realidad indestructibles.


lunes, 24 de junio de 2013

LA PRIVATIZACIÓN DE LOS SERVICIOS PÚBLICOS EN ESPAÑA.

Comentario del libro del mismo título, editado por ATTAC España, mayo de 2012. Recopilación de artículos de varios autores. 4 euros. 63 páginas. También aquí
Grado de recomendación A/B.



Una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad”. Goebbels, ministro de la propaganda nazi.

Edward Bernays, sobrino de Sigmund Freud, fue el padre de las modernas estrategias de comunicación de masas que hoy guían a los medios de comunicación. Formó parte de las campañas de propaganda para convencer a los americanos a entrar en las dos guerras mundiales, luego formó parte de la CIA. También formó parte en la campaña de publicidad tabacalera y convenció a las mujeres de que fumar era un acto de libertad emancipadora. Fue consejero de muchos presidentes estadounidenses, se le atribuye la campaña a favor del golpe en Guatemala contra Arbenz, que acabó con la vida de 100.000 personas. También coordinó las relaciones públicas de Juan Carlos I de España, desde su proclamación como príncipe heredero de Franco. Fue él quién aconsejó al Rey que su hija la Infanta Cristina fuera a vivir a Barcelona para ganarse la simpatía de los catalanes, incluso vino a Barcelona con 99 años a supervisar la operación. La Vanguardia del 26 de Noviembre de 1990 informó de su visita”. Carles Blanco de la Fuente. Las amenazas contra la Televisión Pública. Capítulo incluido en el libro comentado.

El texto que podrán ustedes leer a continuación no es mío, aunque lo he escrito yo. La mayor parte de él es una adaptación fidedigna de los puntos más importantes del libro.


Debido a un gesto tan aparentemente simple como no leer podemos cometer el superlativo error de pensar que lo que están haciendo con la Sanidad Pública en Madrid y Valencia obedece a las imperfecciones del sistema sanitario de tradicional gestión pública, o a la crisis, o a la estrechez presupuestaria.

Lo que Lasquetty está planteando en la Sanidad Madrileña está impreso en su ADN desde que nació, porque ya estaba impreso en el ADN de su padres ideológicos: Hayek y Margaret Tatcher-Esperanza Aguirre, que piensan que las necesidades básicas del ser humano no son derechos que debe garantizar el Estado, sino que pueden convertirse sin ninguna objeción en bienes privativos de las empresas.

Nada tiene que ver este plan con la coyuntura actual, sino que la crisis (que el liberalismo creó) es el momento que paradójicamente están aprovechando los (neo)liberales en España para llevar a cabo las prácticas que nunca se habían atrevido.

Si toleramos como normal que las políticas que crearon la crisis (en su sentido económico) sean las que se quieren llevar a cabo (en su sentido social) aprovechando la debilidad moral y económica de la crisis es que estamos muy enfermos como sociedad.

El plan ya estaba diseñado en los 80 y se fue poniendo en marcha en los 90. No es una invención de Lasquetty.

El libro relata muy bien este discurrir haciendo hincapié en varios aspectos: agua, educación, sanidad y servicios sociales. Es muy curioso comprobar cómo todos los bienes que son fundamentales (unos más que otros) que el libro considera básicos para el ser humano están amenazados por la privatización y por las empresas privadas: además de los 4 comentados cultura, vivienda, medio ambiente, correos y telecomunicaciones, seguridad, transporte colectivo, protección de la infancia, mayores y discapacitados, sistema de pensiones, energía y acceso al crédito.

El libro comienza con algunas generalidades e introducción.

  • España tiene un bajo gasto social respecto a los demás países de la UE. Los servicios públicos del Estado del Bienestar están muy poco desarrollados. Eso contraviene la idea liberal de que el Estado del Bienestar en España está hipertrofiado.
  • El Tratado de Lisboa, marco normativo de la Unión Europea, establece una “economía social de mercado” poniendo de manifiesto su tendencia neoliberal. En el texto del Tratado no aparece (cuidadosa e intencionadamente) la expresión “Servicios Públicos”, debido a que ésta hace énfasis en la titularidad y gestión públicas, siendo sustituida por “Servicios de Interés General”.
    Hacer referencia a “Servicios Públicos” evocaría la participación del Estado en su gestión. Afirma la Comisión Europea: “los objetivos de un mercado interior abierto y competitivo y el desarrollo de servicios de interés general son compatibles”.
    Dice la Constitución Europea (que muchos gilipollas como yo votamos a favor sin haberla leído): “las empresas que ofrecen servicios de interés general están supeditadas a las reglas de la competencia. Como consecuencia el proveedor público tiene los mismos derechos de establecimiento y de acceso a subvenciones (públicas) que el privado, ya que nadie puede tener una posición dominante en el mercado”.

  • La liberalización o privatización de los Servicios Públicos (informe PIQUE) “no ha supuesto estructuras de mercado más competitivas, se han creado nuevos monopolios privados que no prestan servicios con cobertura universal; además de que la competencia se establece sobre reducción de costes laborales y no sobre una mejor calidad, con efectos negativos sobre el empleo” ¿os suena?

  • “Para ahorrar costes las empresas privatizadas reducen sus plantillas en los segmentos de la provisión de servicio donde se requiere una mayor intensidad de los trabajadores; es más fácil mejorar la “productividad” recortando los costes laborales que mejorando la calidad de los servicios”.

  • En los procesos privatizadores estudiados por PIQUE:
    • Se transforman monopolios públicos en privados, disminuyendo el número de operadores. Este hecho ya va en contra de las razones esgrimidas para privatizar: favorecer la competencia y abaratar los servicios.
    • Sustitución de trabajos fijos por temporales (¿os suena?) y utilización de manera masiva la subcontratación.
    • Reducción del poder de negociación de los sindicatos. (¿os suenan las campañas de desprestigio a los sindicatos?
    • No se garantiza el acceso universal. (¿os suena?)
    • Empeoramiento de la calidad de los servicios
    • El Estado no ahorra costes ya que 1) tiene que pagar más para las medidas de regulación de empleo (al menos los que tienen una red social contra el desempleo) 2) paga más para la modernización de las infraestructuras que sirven para que las empresas a privatizar sean más atractivas y 3) en caso de quiebra tiene que recuperar el servicio a su coste (¿os suena?).
    • Crece la influencia del sector privado sobre las administraciones locales.
    • Disminuye el nivel de productividad y de I +D después de la privatización. (¿cuánto dedica Capio a investigación?)
    • Usuarios insatisfechos.
    • Los servicios gestionados por las administraciones locales pasan a ser controladas por empresas transnacionales, que no conocen las necesidades de las comunidades a las que en teoría sirven (¿os suena HIMA San Pablo?).
  • Una de los instrumentos con los que la Comunidad Europea contribuye más firmemente a la privatización de los servicios públicos es con el PPP: Private Public PartnerShip (modelo de gestión del Hospital de Torrejón, Móstoles y los 6 nuevos: lo privado se ocupa de todo, el personal de los hospitales incluido, que ya no contratan sus servicios con la Administración, sino con la empresa en cuestión). Los estudios muestran estas conclusiones sobre las PPP:
    • Coste de capital más alto, ya que el sector privado paga intereses más altos que el Gobierno.
    • Coste de construcción de las infraestructuras más alto (24% carreteras en Francia, 13% hospitales en Inglaterra).
    • Mayor gasto en burocracia y administración.
    • Las empresas mienten sobre el coste de las inversiones y la demanda de los servicios. Al final quienes pagan el sobrecoste son los ciudadanos. El agua distribuida en Francia por el PPP es 16.6% más cara que la distribuida por el sector público.
  • Cada vez que la ciudadanía ha podido votar concretamente sobre la gestión pública o privada de un servicio ha ganado la opción pública.
El caso del agua es muy ilustrativo y los paralelismos que podemos encontrar con la cosa sanitaria son asombrosos.

Se relata en el libro cómo la Administración (estatal, autonómica, local) para poder afrontar la deuda que ha generado se ve “obligada” a deshacerse de los equipamientos básicos para así ingresar a corto plazo (aunque a la larga salga más caro... pero ya vendrán otros que se coman el marrón) aunque pierda servicios fundamentales.

Acerca de la privatización de la provisión de los servicios de agua:
  • Las concesiones conllevaban el pago de un canon millonario que no revertía en el servicio de aguas, pero cuya amortización se incluía en el precio de la tarifa del agua a pagar por los ciudadanos.
  • Las consecuencias de las privatizaciones, analizadas por el Observatorio de la Complutense fueron:
    • subida desproporcionada de tarifas
    • incumplimiento de las cláusulas de los contratos
    • falta de transparencia en sus actividades, especialmente económicas, amparándose en el derecho a la privacidad empresarial
    • disminución de sus obligaciones ambientales
    • pérdida de control de estas empresas por parte de la autoridad municipal
    • un beneficio aparte de las ganancias económicas de estas empresas, son las “actividades extracontractuales”, que consisten en la adjudicación de obras, equipamientos o servicios a empresas del mismo grupo empresarial a precios de conveniencia (¿os suena la concesión del cribado de cáncer de mama con mamografía a Capio por un precio desorbitado que levantó ampollas en la Junta Directiva de la Asociación Española Contra el Cáncer?
  • Detrás de cada privatización de un servicio de agua y saneamiento hay una operación de financiación municipal en la que estamos vendiendo los muebles, pero la hipoteca es para la generación que viene. En España se privatiza el agua no para mejorar los sistemas sino para obtener dinero para pagar nóminas o hacer rotondas.
  • Si la legislación prohibiera, como en la mayoría de los países europeos, que los cánones concesionales se utilicen para fines distintos de la mejora de las infraestructuras hidráulicas los procesos de privatización serían algo muy residual.
  • Cataluña está al frente de los procesos privatizadores del agua en España: el 80% de los catalanes reciben agua potable de operadores privados.
  • Hay que leer y conocer bien el caso del Canal de Isabel II de Madrid. Es la única entidad pública española que gestiona el ciclo del agua en su totalidad, que abastece a 6 millones de habitantes y explota unas infraestructuras gigantescas. Está considerada una de las mejores empresas del mundo por la calidad del servicio prestado, por su eficiencia y por la gestión medioambiental. Gestionando la demanda y la pérdida en las redes ha conseguido un ahorro del 13% de agua en los últimos 5 años. Es una empresa saneada con unos ingresos de 750 millones de euros, inversiones de 350 millones de euros y beneficios de 150 millones de euros. (¿os suenan estos datos? A mí me suenan los repetidos datos que hemos estado escuchando todo este tiempo sobre nuestra sanidad española -poco dinero invertido pero muy buenos resultados, uno de los mejores sistemas de salud etc- a pesar de los datos económicos de la sanidad madrileña acerca de la raquítica financiación por obra y gracia del Gobierno de Ignacio González y de la Consejería).
    En 2008 se aprueba una ley que abre la puerta a la privatización del Canal. La respuesta oficial es que “es necesario captar recursos del sector privado para financiar nuevas infraestructuras que garanticen en el futuro el suministro de agua a los madrileños y para permitir la aplicación de las directivas europeas medioambientales”. (¿os suena?)
    No existen estudios ni de las demandas futuras, ni de las infraestructuras necesarias, ni de sus costes ni de las diversas formas de financiación posibles, que hubieran posibilitado un debate de alternativas a la privatización (¿os suena?).
    La dificultad de esta privatización estriba en que la gestión del agua depende de las infraestructuras de los ayuntamientos. La reacción del Gobierno ha sido desproporcionada, amenazando a los ayuntamientos que no quieren firmar con romper los convenios vigentes, devolverles la gestión de la red y exigirles el pago de inmediato de las cantidades adeudadas por las inversiones realizadas por el Canal. Ante esa situación, 8 ayuntamientos que representan a 750.000 habitantes han presentado una ILP para exigir la derogación de la Ley que posibilita la privatización del Canal.

Respecto a educación identificaréis fácilmente este párrafo acerca de las reuniones del Gobierno de la Generalitat Valenciana con el comportamiento de Lasquetty estos últimos meses:

Simulacros de participación de la Comunidad Educativa, planteando reuniones en el Consejo Escolar Valenciano y con las organizaciones sindicales, sin contenido o sin posibilidad de negociación, con documentaciones incompletas y entregadas a última hora, no respondiendo a las preguntas formuladas, incumpliendo los acuerdos, cambiando la composición del Consejo para hacerlo más dócil a las propuestas de la Consejería.

  • En Madrid el 82% de los inmigrantes acuden a la escuela pública.
  • En la escuela no universitaria de régimen general, los centros privados ya son el 49,3% en la Comunidad de Madrid y el 63% en la capital (municipio de Madrid). De los 1212 colegios que se han creado en los últimos 12 años (Aguirrato) 842 fueron privados, 370 públicos.
    En la Escuela Infantil se han construido 430 centros públicos frente a 972 privados.
  • Primero se cede suelo público a la “iniciativa social” para la construcción de centros concertados y privados, y sólo después, si aún no se ha cubierto la demanda, se levanta el colegio público para acoger a los sectores marginales que rechazan los privados.

Unos datos sobre Sanidad:

- En 2001 el 26,5% de los ciudadanos de Baleares tenían seguro privado. El 20% en 2009.
- En el sistema de salud Balear hay que renovar la tarjeta sanitaria cada 4 años. Te cobran 10 euros cada vez. En su plan Ib-Salut 2020 proponen derivar a empresas privadas la asistencia domiciliaria de crónicos y la hospitalización domiciliaria de agudos.
- En 2011 la Generalitat Catalana disminuyó su presupuesto en Sanidad en el 15,6%.
- Respecto a Comunidad Valenciana: costumbre de negar datos e información de todo tipo a la oposición parlamentaria (listas de espera, negocios de externalización de resonancias, preguntas sobre las Concesiones Administrativas, etc.
- La asistencia de la quinta parte de los valencianos (1 millón de personas) ya está en manos privadas.
- La concesionaria tiene el colchón de los grandes hospitales para cubrir las especialidades no rentables.
- Las condiciones laborales de los trabajadores de las concesiones son peores que los territorios de gestión pública. Se trabaja unas 180 horas más al año, con plantillas sobreexplotadas e infradimensionadas. En el Hospital de Alzira hay un 23% menos de profesionales de lo adecuado (258 trabajadores menos) y en la Atención Primaria unos 30 médicos menos de lo recomendado.
Se rompen los principios constitucionales de igualdad, mérito y capacidad y publicidad en el acceso al empleo a la sanidad pública, facilitando la entrada de personal ideológicamente afín, y por otro lado el control de la Administración es más que dudoso, porque la figura del Comisionado que tiene esta tarea, es decidida por el partido político en el poder que es claro defensor del modelo que se vende como bueno.

Respecto el subcapítulo de la Sanidad en Madrid cabe destacar que ha sido escrito por Carmen San José. Comenta que el Servicio Madrileño de Salud ya no planifica para dar respuesta a las necesidades de salud de la ciudadanía. No es lo mismo orientar la política sanitaria para atender a quien lo necesite, donde lo necesite, cuando lo necesite, que planificar para rentabilizar el gasto sanitario. Se ha abandonado la prevención y la promoción de la salud, y se ha impulsado una atención sanitaria hacia lo inmediato, más ligada al hiperconsumo asistencial y a la dependencia de la biotecnología, que ha planificar para mejorar las injustas desigualdades en salud. Así el trabajo asistencial cada día se va pareciendo más al realizado en una cadena de montaje.
Carmen, como siempre, dando en el clavo.

Respecto a los Servicios Sociales: en el análisis se detecta cómo desciende la atención en grado intensivo y se aumenta aquella que supone un menor coste. Así se pretende solucionar todo con la teleasistencia que ha aumentado en último año un 589% en la Comunidad de Madrid y alcanza el 17,45% del total de las prestaciones (hace un año sólo era de un 4,45%).

domingo, 16 de junio de 2013

SANO y SALVO (Y LIBRE DE INTERVENCIONES MÉDICAS INNECESARIAS).

Autores: Juan Gérvas y Mercedes Pérez
Grado de recomendación: A



Estamos tan acostumbrados a vivir entre la mentira, que cuando nos dicen la verdad nos asustamos.

Hemos aceptado, más o menos tácitamente, que el estado natural del hombre es vivir entre la mentira. La mentira de los medios de comunicación, la mentira política, la mentira del marketing, la mentira personal y en mi caso, que me dedico a este oficio, la mentira en Medicina.

La mentira en Medicina es cualitativa, por aproximación, probabilística, lo que demuestra que en contra de lo que cree la gente –una mentira que se han tragado más- la medicina no es una ciencia biológica, sino social. La Atención Primaria tiene al menos igual que ver con las ciencias sociales que con las biológicas.

No existe en Medicina la exactitud, el dos más dos son cuatro, sino la probabilística. La Medicina es una ciencia probabilística. En esa inexactitud, la inoculación de la mentira resulta más fácil.

Si usted teme esa sensación tantas veces descrita en la literatura de levantarse una mañana y darse cuenta de que toda su vida es una mentira no lea este libro.

Hay un relato o anatema que se viene repitiendo a lo largo del libro que sirve muy bien para definirlo. Transversalmente, formando parte del tejido de muchos capítulos sucede que un hallazgo científico que aporta un giro al conocimiento que se tiene sobre algo (una enfermedad, una vacuna, una recomendación, etc) tarda años en ser tenido en cuenta hasta que por agotamiento, tras 40 años de ignorarlo, se incorpora al conocimiento y ese hallazgo es capaz de cambiar el paradigma con el que conocemos la realidad. Eso probablemente suceda con el libro mismo, al igual que ha sucedido con otros, como Némesis Médica.
Probablemente tengan que pasar 40 años para que a este libro se le rinda la pleitesía que merece.

Es un libro incómodo, y de difícil absorción por la población general, ya que llevar a cabo sus planteamientos requiere una revolución interior y probablemente de él se derive una revolución de la sociedad.

Dice uno de los autores que “siempre dejamos lo importante por lo urgente”, y es verdad. Lo importante sería en este caso llevar a la práctica de la medicina y de la realidad los preceptos del libro. Lo urgente ahora es luchar contra el lobo privatizador de Lasquetty y del gobierno del PP en la Comunidad de Madrid.

Donde hubiera que poner en marcha las ideas valientes y basadas en la ciencia que propugna el libro, estamos luchando por algo tan básico como que perviva el sistema público de cobertura universal en el que tanto hincapié hace el libro como mínima base a tener en cuenta.

Leyéndolo se da cuenta uno de qué fácil sería hacer las cosas bien y qué difícil es hacerlo porque los que mandan están empeñados en hacerlas mal.

El libro, por citar sus grandes líneas, habla de qué es salud, qué es la normalidad en Medicina, determinantes sociales de la salud, ley de cuidados inversos, sistemas sanitarios, el derecho a la salud.

Otro gran capítulo habla de Prevención Primaria. Comienza haciendo un relato muy interesante trufado de aspectos históricos de la Medicina que son un disfrute: escorbuto, la viruela y su vacuna, cólera, fiebre puerperal, amigdalectomía. Para hablar luego de vacunas y de clásicos de despropósitos en prevención primaria: tabaco, colesterol, hipertensión, osteoporosis, hemocromatosis, endocarditis, menstruación, embarazo, lactancia, parto, postparto, muerte súbita del bebé, déficit de testosterona, menopausia, muerte súbita del bebé.

Y luego la Prevención Secundaria, haciendo hincapié en el cribado del cáncer y la “legión de supervivientes al cáncer” por aumento del diagnóstico, de los falsos positivos y del inexistente descenso de la mortalidad: próstata, cuello del útero, mama, melanoma, neuroblastoma...

Para finalizar las relaciones entre contrato curativo y preventivo y una conclusión.

Es un libro muy bien documentado; un libro que todo médico debiera leer, para darse cuenta de todas las cosas que hacemos a diario y que ocupan nuestro tiempo inútilmente.

Queda por saber si es un libro que una persona sin (cono)cimientos médicos es capaz de entender. Mi impresión es que algunas partes sí, pero otras no. Es complejo explicar ciertas cosas de la Medicina si no se tiene una pequeña base. Creo que es algo que sucede también con otras muchas ciencias o humanidades.

Un libro para todos aquellos que creemos en la Medicina, pero en otra Medicina. Como mínimo en una Medicina libre y limpia, al margen de los intereses privados (Industrias y empresas), de las ideas erróneas y mitos de la población y de la imagen torticera que suelen exportar los medios de comunicación.

Un libro que con toda seguridad sobrevivirá a los autores. Un libro que dentro de 50 años se pasarán los estudiantes de Medicina con la misma curiosidad e intriga con la que nos pasábamos las revistas porno en el Instituto dentro del cuaderno de Geografía e Historia.


Conflictos de interés: durante el tercer año de la residencia en Medicina Familiar y Comunitaria roté durante un mes con uno de autores, acompañándole en su ejercicio como médico rural. A los dos les tengo gran estima como médicos, científicos y personas.



“Las actividades sanitarias, especialmente las preventivas, se justifican por actividades pírricas contra la muerte. Basta salvar una vida para compensar programas millonarios (en euros) que causan, como efectos adversos, dolor, sufrimiento y muerte que no se valoran. Se produce una especie de medicina basada en la sensiblería que bien podría llevar a prohibir totalmente el tráfico de vehículos para evitar la muerte por accidente en las carreteras”.

“Los médicos no suelen estar solos ni vivir del aire, de forma que las industrias los sostienen, los animan y en cierta forma los crían a sus pechos, pues la inmensa mayoría de las actividades de formación y reunión están contaminadas con humos industriales y comerciales”.
“Los médicos con más conflictos de intereses se apoyan y son apoyados por desarrollos industriales para crear enfermedades para producir un mercado y consumidores de cada nueva promesa (medicamento, alimento, conducta, prótesis, intervención quirúrgica) que nos acercará al ideal del joven como ídolo y de la muerte como evitable”.

“En torno al 30% del total del presupuesto sanitario (unos 30.000 millones de euros anuales en España) es gasto ineficiente, y más del 75% del despilfarro correspondería a actividades preventivas innecesarias”.

“La resolución de los problemas de dudosa justificación creados en los pacientes con enfermedades imaginarias justifica el trabajo de más y nuevos especialistas, con innovaciones en técnicas diagnósticas y terapéuticas. En sanidad, “la oferta crea demanda”. Así, por ejemplo, a más hospitales más enfermos, pero no mejor salud (sino al contrario)”.

“Pareciera que el enfermo es sólo un saco de mecanismos que se alteran y que ya no puede tener ese completo Estado del bienestar. Y no, el enfermo es una persona que puede ser feliz y tener parcelas saludables, con sus expectativas, deseos y fantasías”.

“Por ejemplo, la lactancia natural es la norma en Noruega (el 70% a los 3 meses), no llega a la mitad en España (el 44%) y se queda al 35% en EEUU”.

“Cuando un paciente tiene rectorragia la probabilidad de tener cáncer de colon y recto es del 1 por 1000. Los que consultan con su médico de cabecera saben autoseleccionarse, y en ellos la probabilidad de padecer cáncer de colon o recto pasa del 1 al 20 por 1000. A su vez el médico de cabecera lo hace bien y multiplica por 16 la posibilidad de cáncer de colon y recto entre los que recomienda ir al gastroenterólogo. ¿Qué hubiera pasado si los pacientes no se autoseleccionaran y fueran todos directamente al gastroenterólogo? Pues que 999 habrían ido para nada, pero para saber que están sanos serían sometidos a pruebas que enfermarían a muchos, de forma que se conseguiría obtener más perjuicios que beneficios”.

“El efecto diferencial de la exclusión se demuestra también con los estudios estadounidenses que analizan “la paradoja de la hispanidad”, pues la mortalidad infantil (y la mortalidad materna) es menor en la población hispana que en la blanca no hispana, y mucho menor que en la población negra. En buena lógica, la mortalidad infantil y materna hispana y negra deberían ser parecidas, pues ambos colectivos comparten exclusión social y otros determinantes socioeconómicos de salud. Sin embargo, los resultados de la población hispana son mucho mejores que los de la población negra, y mejores que los de los blancos no hispanos. El hecho diferencial es la existencia de fuertes lazos familiares, sociales y religiosos entre los hispanos, que suelen pertenecer a familias bien estructuradas … Así, es mucho mayor la mortalidad entre solteros que entre casados, y menor la expectativa de vida de los ancianos en soledad. Como demostró Manuel Nebot, en Barcelona los varones mueren antes si viven sin pareja (aunque convivan con otros familiares como hijos)”.

“Basta sonreír para demostrar la clase social a la que se pertenece”. (haciendo referencia al estado dental)

“Si se comparan los países desarrollados, España es el país más inequitativo del mundo respecto al acceso a los servicios de los especialistas. Los ricos usan en exceso los especialistas. Los más cultos, jóvenes y sanos son los que más usan los especialistas en España..... Cabe decir que muchos de los servicios que los ricos reciben de los especialistas son servicios innecesarios, que producen más daños que beneficios, y que sobreviven a ellos por su buena salud general”.

“Sirvan de ejemplo las variables incluidas en las tablas de riesgo cardiovascular (edad, sexo, cifra de colesterol LDL, cifras de hemoglobina glucosilada, tabaquismo) que se aplican ignorando que dicho riesgo se triplica por efecto de problemas socioeconómicos”.

“Pese a su impacto en la salud, no se suelen considerar las variables psicológicas y sociales asociadas a la salud y al enfermar, y su invisibilidad lleva a dar respuestas biológicas (medicamentos) a problemas sociales”.

“Los cambios que fomentan la privatización del sistema sanitario público llevan también a un mayor rigor del cumplimiento de la “ley de cuidados inversos”. En los países en que prima la orientación al mercado y “la libertad” (y el principio bioético de la autonomía) se cumple con mayor rigor la “ley de cuidados inversos”, y eso explica los malos resultados en salud de EEUU. La orientación hacia la equidad (y el principio bioético de justicia) da oportunidades para que la “ley de cuidados inversos” se cumpla con menor intensidad”.

“Estos sistemas públicos de cobertura universal pueden verse como “altruistas”, pero en realidad son de un “egoísmo altruista”, pues al mejorar la salud de la población mejora la salud de todos los individuos; por ejemplo, la mejor salud de los pobres conlleva mejor salud de los ricos; la mejor salud de los ancianos, mejor salud de los niños, etc”.

“Los sistemas sanitarios públicos de cobertura universal se fundan en la equidad, lo que supone aceptar ciertas limitaciones a la libertad”.

“Hay que insistir, además, en la distancia cultural (a veces abismal) entre los profesionales sanitarios y los pobres”.

“A la complejidad del paciente como persona, el sistema sanitario responde con un reduccionismo que casi lo convierte en “aceite que engrasa” el engranaje del sistema sanitario”.

“Las mutualidades ofrecen a los funcionarios un sistema sanitario de financiación pública y de provisión privada. Como cabe sospechar, cuando las situaciones se complican (trasplantes, diálisis, cáncer con metástasis y demás) muchos funcionarios eligen (o son forzados a elegir, más o menos sutilmente) el sistema general. Éste es un ejemplo más de cómo las aseguradoras privadas “descreman” su clientela (intentan asegurar sólo a los que precisan menos servicios, o los servicios más baratos) y así aumentan los beneficios”.

“La mortalidad materna en EEUU es considerada por Amnistía Internacional como un grave problema de derechos humanos, no como un problema médico”.

“El gasto excesivo en salud es la causa más frecuente de bancarrota familiar en EEUU”.

“Los cuerpos humanos encuentran la forma de morir, como escribió Iona Heath. El 100% de los habitantes de un país morirán tarde o temprano (ley de hierro de la epidemiología)..... La causa más común hoy quizá no lo sea mañana, pero obviamente otra causa habrá como la primera y más frecuente”.

“La muerte es el final de la vida, y sólo será un fracaso médico si es sanitariamente evitable, o si se muere en condiciones indignas, con dolor y sufrimiento evitables”.

“Lind publicó en 1753 su libro sobre el escorbuto, pero tuvieron que pasar más de 40 años para que el consumo de cítricos se implantara como rutina en los barcos de guerra británicos”.

(A propósito de la amigdalectomía) “Los datos en Gales e Inglaterra demostraron variaciones de hasta 17 veces, lo que sugería una toma de decisión arbitraria y sin fundamento científico”. “Era más frecuente en los niños de clase alta, el triple comparada con los niños pobres”.

Léase el apasionante pasaje que habla del porqué del incremento de rechazo de los pakistaníes a la vacuna de la polio incrementado debido a que un médico implicado en la campaña de vacunación contra la polio sirvió a la CIA para realizar una falsa campaña de vacunación contra la Hepatitis B para poder coger de estrangis muestras a los pacientes y comprobar el parentesco con Osama Ben Laden.

(A propósito de la recomendación de que con 5 vacunas antitetánicas en toda la vida basta). Se sabe desde los años 80, en España lo demostró en 1987 Luis Palomo. El Ministerio de Sanidad no adoptó tal pauta hasta 2003.

“La investigación en el campo de las vacunas ha pasado mayoritariamente de las universidades (financiación pública, sin ánimo de lucro) a las industrias (financiación privada, con ánimo de lucro).

“Desconocemos los términos de los contratos respecto a la compra de la vacuna de la gripe A y del virus del papiloma humano. O de las relaciones entre los miembros de la Comisión de Sanidad del Congreso de los Diputados en España y las industrias del medicamento que llevaron a un precoz y súbito interés por la vacuna contra el virus del papiloma humano (incluso antes de la publicación de ensayos clínicos relevantes”.

(A propósito del tabaco): “El afán de riqueza hizo el resto, con propaganda a toda la población, incluso por médicos”.

“En 2007 la tasa de muerte por isquemia coronaria en varones fue en Francia de 14 y en EEUU de 37 por 1000 (más del doble). Para las mujeres las tasas fueron en Francia de 3 y en EEUU de 15 por 1000 (5 veces más)”.

“También es frecuente la sensación de fracaso y de culpa del médico, como si todos los casos se pudieran prevenir y fuera su responsabilidad hacerlo. Se olvidan de las MIPSE (morbilidad y mortalidad innecesariamente prematuras y sanitariamente evitables) y de la ley de hierro de la epidemiología (todo el que nace muere)”.

“Fue un escándalo mayúsculo la revelación de los conflictos de intereses de los expertos estadounidenses que establecieron en 2012 una recomendación para medir el colesterol en niños y adolescentes”.

“Las tablas de riesgo llevan a errar con precisión, cuando lo que importa es acertar, aunque sea por aproximación”.

“... como sí alguna vez se pudiera eliminar una primera causa de muerte (cambiará la causa, pero siempre habrá una más frecuente)”.

“Se ignoran, por ejemplo, los estudios que demuestran que en los ancianos el tratamiento con estatinas en prevención secundaria cambia la causa de muerte pero no prolonga la vida”.

“La osteoporosis es el mejor ejemplo de enfermedad imaginaria (non disease). Se sustituye el abordaje intersectorial, multidimensional y multiprofesional de la epidemia de fracturas de cadera provocadas por las caídas en personas de 75 y más años por un factor biológico (osteoporosis) que se define artificialmente (T-score y Z-score, biometría), se mide con un método que no predice nada (densitometría), se trata y previene con medicamentos inútiles y peligrosos (bifosfonatos y otros, suplemento de calcio y vitamina D) y se centra el foco en las mujeres de 50 y 65 años (con riesgo casi nulo de fractura). Sin negocio de por medio habría que pensar en gran ignorancia, el negocio hace pensar en gran malicia”.

“El embarazo se convierte para la mujer (y su familia) en un período de preocupación, de sufrimiento, de casi tortura, de angustia y de ansiedad, siempre pendiente de una cita y de la realización de una prueba, en la expectativa de un resultado, con el agobio de una cifra o imagen anormal por aclarar, sometida a una medicación que se amplía sin cesar, cumpliendo normas sobre dieta y vida que llegan a regular hasta el respirar”.

“En EEUU es irónico que las mujeres pobres tengan mejor parto por ser atendidas por matronas, pues no pueden costearse los gastos de la atención por un tocólogo/ginecólogo”.

A propósito de la recomendación de dormir boca abajo para prevenir la muerte súbita del bebé, cuando al final resultaba que esa práctica la aumentaba: cuentan cómo en la Alemania Democrática (comunista) existía un férreo control estadístico de todos los problemas de salud en las guarderías. En la primera semana de dormir boca abajo hubo 7 bebés fallecidos. Se eliminó por tanto, la recomendación de dormir boca abajo, en 1971. En la Alemania Federal (capitalista) se eliminó esta recomendación 20 años después.

“Con los datos de la Revisión Cochrane de 2012 se puede hacer una estimación final del daño causado por los años de la terapia hormonal sustitutiva en España al provocar al menos 23000 cánceres de mama, 35000 casos de tromboembolismo, 27000 ictus cerebrales y 20000 infartos de miocardio”.

“Los pobres fuman más, están más obesos, cuidan peor su dentadura, son más sedentarios y en conjunto tienen peores estilos de vida. En realidad no son estilos de vida, sino “condiciones de vida”, pues no siempre se es libre para vivir sanamente”.

Un párrafo que parece estar escrito para Boi Ruiz y para Lasquetty, que tanto idolatran a Hayek: “La prevención primaria que busca mejorar los estilos de vida sobreentiende que cada persona es libre y capaz de elegir sus hábitos y costumbres. Es decir, que todos somos dueños de nuestro destino, como si no existieran los determinantes sociales (riqueza, formación, ambiente social y económico del lugar de residencia y otros). Por ello, al hablar de estilos de vida se pone el énfasis en el principio bioético de autonomía, y en la filosfía neoliberal de EEUU que en poco considera los determinantes sociales de salud. Al pedir al pobre que cambie sus estilos de vida se convierte a la víctima en culpable. Se le da una lección de moral perversa, en el sentido de culparlo por su conducta actual y por sus problemas futuros”.

“A quienes pertenecen a las clases bajas no les bastan las lecciones, recomendaciones y consejos de promoción y prevención primaria, pues precisan de cambios en las condiciones de vida, sobre todo trabajo digno que ayude a tener alguna certeza vital”.

“Es fácil aceptar las ventajas del cambio de estilos de vida cuando se tiene dinero y cultura (y una esperanza de vida larga y fructífera)”.

“La prevención de enfermedades es, con mucho, una cuestión social, pues social es la causa de muchas enfermedades”.

“Con esta actividad médica febril la incidencia de los cánceres aumenta día a día, y los “sobrevivientes al cáncer” son epidemia. Naturalmente, es una epidemia tan falsa y tan dañina como todas esas epidemias silenciosas e ignoradas tipo osteoporosis. Dañan y producen miedo, meten el susto en el cuerpo. Los pobres pacientes asustados se agrupan, y sus asociaciones se utilizan en muchos casos por las industrias y los médicos para reclamar más cribados y más diagnósticos precoces que incrementan la epidemia y el número de sobrevivientes al cáncer, con lo que se potencian sus asociaciones, se piden más cribados y se entra en un círculo infernal que convertirá a toda la población en sobreviviente al cáncer (en falso, obviamente)”.

A propósito de los trabajos de Gilbert Welch: “Se demostró un extraordinario aumento de supervivencia de todos los cánceres, desde el 3% en el caso del páncreas al 50% en el de próstata, y hubo mayor supervivencia cuanto más precoz fue el diagnóstico. Sin embargo, la variación en las tasas de mortalidad fue mínima, si es que la hubo. Hay, pues, una epidemia de diagnósticos precoces, una generalizada mayor supervivencia (más tiempo entre el diagnóstico y la muerte), pero no hay cambios en la mortalidad.
Es decir, tras los cribados y diagnósticos precoces los pacientes viven más con el diagnóstico de su cáncer, pero se mueren en las mismas fechas”.

“Son ya millones los sobrevivientes al cáncer que en realidad son sobrevivientes al médico y a la prevención, condenados a la angustia y al miedo para toda su vida por la posibilidad de una recidiva (posibilidad inexistente si se trata de sobrediagnóstico sensu estricto).
Se presentan como éxitos lo que son fracasos. Por ejemplo, en el cáncer de mama se hace propaganda del cribado, ya que “la supervivencia a los 5 años es del 98% si el cáncer se diagnóstica por la mamografía”, y del 23% en otro caso. En realidad la mortalidad no cambia, de forma que lo que se ofrece es vivir más tiempo sabiendo (o creyendo) que se tiene cáncer, no vivir más tiempo en sí.....Sin embargo las pacientes suelen estar muy agradecidas a su médico, pues “me salvó la vida””.

A propósito de la eyaculación: “En la primera “ola” el semen sale por el extremo del pene, por el meato urinario, a una velocidad que puede ser de hasta 50 km/h, capaz de hacerlo llegar incluso a dos metros de distancia”.

“La agencia estadounidense del medicamento (FDA) tardó 9 años (pues no lo hizo hasta 2011) en obligar a incluir en el prospecto de la finasterida su efecto oncogénico sobre la próstata y el peligro del desarrollo de cánceres agresivos”.

“La probabilidad de morir por accidente de tráfico es 12 veces mayor que la de morir por cáncer de cuello de útero”.

A propósito de la citología: “Cuando se insiste, en que sería suficiente cada 3 o 5 años, las mujeres sobreentienden que se quieren ahorrar gastos a costa de su salud. No cabe duda, son los síntomas de un típico síndrome de Estocolmo, de forma que muchas mujeres desarrollan una dependencia psicológica con los ginecólogos y por ello tienen ansias de más y más citologías. Más, a cualquier coste, incluso su propia salud y su calidad de vida, que se deterioran con actividad preventiva innecesaria.
En España el diagnóstico precoz del cáncer de cuello de útero con la citología es como la búsqueda de diamantes al azar en la misma España, una actividad sin sentido, sin beneficios y con daños seguros. Se debería ir a buscar los diamantes a los campos diamantíferos de Australia, lo que equivaldría a hacer las citologías a mujeres marginadas y excluidas (pobres, multíparas, promiscuas, drogadictas, encarceladas, fumadoras y con sida), en las que hay gran probabilidad de encontrar cánceres de cuello de útero”.

“Los políticos han encontrado en la prevención un filón aparentemente inagotable de promesas sin inconvenientes”.

“Se calcula que aproximadamente el 30% de los cánceres diagnosticados mediante cribado de cáncer de mama son cánceres indolentes que nunca progresarían a invasivos o que desaparecerían espontáneamente, y en cualquier caso no matarían a la mujer”.

“Salvar una vida, evitar una muerte por cáncer de mama, es un objetivo inalcanzable con la mamografía de cribado, y al intentarlo se producen daños sustanciales a miles de mujeres”.

“Se ha demostrado el impacto beneficioso de los dermatólogos, necesarios sin ninguna duda. Donde hay dermatólogos disminuye la mortalidad por melanoma, pero sólo hasta contar con dos dermatólogos por 100.000 habitantes. El progresivo aumento a partir de ese número no se asocia a menor mortalidad por melanoma, sino a mayor número de diagnósticos de melanoma.
En este sentido, se ha demostrado una correlación directa entre el número de biopsias y el número de diagnósticos de melanoma. Si las biopsias de piel se duplican, se duplican los diagnósticos de melanoma. Pero no hay cambios en la mortalidad”.

“A las campañas de medicalización (de miedo al melanoma) se responde con más consultas a los dermatólogos, y éstos realizan más biopsias y extirpaciones de lesiones de piel, y se diagnostican más y más melanomas, lo que echa gasolina a las campañas de medicalización y al miedo”.

“La revisión Cochrane de 2012 volvió a confirmar que los chequeos no tienen impacto alguno en la mortalidad”. “No aportan salud al que se los hace, sino dinero al que los realiza. Los chequeos son un negocio, parte de una industria”.

“Es conveniente buscar ayuda para la enfermedad, pero la salud es cuestión personal y social, no médica”.

“A las industrias hay que mantenerlas alejadas de consensos, guías, programas y protocolos, para no convertir en propaganda las mejores recomendaciones de buena práctica clínica”.

“En lo personal, cuente siempre y para siempre (si es posible) con un médico de cabecera accesible, científico, “humano” y prudente. Utilícelo con moderación y trate de que coordine todos los servicios sanitarios que precise. No consulte con los otros especialistas sin pasar por el médico de cabecera. Recuerde que en urgencias sobreabundan la confusión y el caos; acuda a ellas sólo en situaciones muy justificadas. El consumo sanitario siempre puede producir efectos adversos y conviene buscar el balance positivo entre beneficios y riesgos a corto y largo plazo”.