miércoles, 11 de abril de 2018

EL TIROIDES

por Baxter&Rimbaud poesía continua(da)
Baxter&Rimbaud somos Bernardino Oliva y Roberto Sánchez


Como anticuada corbata de lazo
que aprieta amable, adorna y es frontera,
presencia que simula que es ligera,
sutil... yace el tiroides en su abrazo.
Marcas una cruz en la teesehache
así, sin pensarlo, por accidente,
y por valiente que sea el paciente
le espera un futuro negro azabache.
Porque, claro, ahora la te cuatro
saldrá de sus casillas, alterada,
y la te tres dirá que, camarada,
mucha te para tan poco teatro.

Vendrán por los pasillos y dirán
¿Por qué estoy gordo, doctor?
POR EL TIROIDES, SEÑOR

Entrando a las consultas gritarán
¿Quién me destroza los nervios?
ES EL TIROIDES SOBERBIO

En urgencias, sin filtro, clamarán
¡Me palpita el corazón!
POR EL TIROIDES CABRÓN

En la sala de espera pedirán
¿Y mi desazón, y mi hambre?
DEL TIROIDES EL ENJAMBRE

Buscando respuestas guglearán
¿Bulto cuello cáncer bocio?
EL TIROIDES Y SU SOCIO

El tiroides tiene mucha ciencia.
Necesitas todo un módulo
para estudiarte sólo el nódulo.
Cuando te das cuenta
se te pasa la residencia.
A veces el tiroides desencadena la tormenta.
Sucede la tirotoxicosis
y te empapas de la hiperhidrosis.
Comienzas con la tiroiditis de Riedel
y te terminan calzando un Guedel.

Hay cosas del tiroides que son GRAVES.
Te pondrías a rezar un salmo
porque no te viniera el exoftalmos.
Yo mismo me haría devoto
por no tener un Hashimoto.
Me recetaron un jarabe
para la afonía.
Pero no fue suficiente
porque en la cirugía
me habían seccionado el recurrente.
Por si no fuera suficiente
me puse jamona
de las hormonas.
Me la lió buena la amiodarona.

Tuve nódulos fríos y calientes,
que no le pasa a mucha gente.
Yo no soy creyente
pero lo que daría por un agua de Lourdes
en vez de ésta de Las Hurdes.
Por culpa de la yodación
hago mal la retroALIMENTACIÓN
suspendo la prueba del talón
y tengo del colesterol elevación.
Y ENCIMA la paratiroides.
Tuve en las cuerdas vocales y consonantes
problemas de manejo ambulante.
Nunca me había puesto celoso
de un conducto tirogloso.
No una es cuestión de cinismo
sino de cretinismo.
Este maldito hormigueo
es del eje tiroideo.
No es nadie que me acaricia
sino una tirotoxicosis facticia.
Habiendo perdido el deseo
cual votos de sacerdocio
en el contexto del bocio
no me queda más que escribirte este poema
en medio del mixedema.
Que nunca ha sido tan oportuno
el iodo ciento treinta y uno.

(Suena reggaetón destilado
El doctor D tuerquea tuerquea)
YEAH! REMIX!
TELL ME HIS NAME
DADDY BASEDOW
MÉDICO GENERAL
TORPE CON EL ESCALPELO
ALEMÁN Y SAJÓN, ALEMÁN Y SAJÓN
SÚBELE POLKA PA’ QUE MI MAICROGÜEY
PREPARE LAS MUESTRAS Y LAS DELIVERE DURO

Ella se enciende, felina
No discrimina
No se pierde un party de calcitonina
Se acicala con paratirina
Luce tan bien que hasta el calcio le combina
Asesina, me examina
Janguea en los templos de la medecina
Llena su tanque de tirotropina
Cuando mezcla reggaetón y dopamina
A ella le gusta la tirosina
DAME MÁS TIROSINA!
Cómo le encanta la tirosina
DAME MÁS TIROSINA!
A ella le gusta la tirosina
DAME MÁS TIROSINA!
A ella le encanta la tirosina
DAME MÁS TIROSINA!
Aquí yo soy de los iodadores
No tengo indicadores
En la pista nos llaman yatrogenizadores
Pero hacemos que cualquiera se enamore
Bailando al ritmo de los factores liberadores
Esto va pa’ las batas de to’ colores
Para las de resis y las de doctores
Para las estimulantes y los retardadores
Pa’ las hormonas y sus mamis glandulares
A ella le gusta la tirosina
DAME MÁS TIROSINA!
Cómo le encanta la tirosina
DAME MÁS TIROSINA!
A ella le gusta la tirosina
DAME MÁS TIROSINA!
A ella le encanta la tirosina
DAME MÁS TIROSINA!

jueves, 22 de febrero de 2018

REPARTIDORES

Trabajo como médico haciendo avisos a domicilio en una ciudad de provincias.

Mis compañeros de trabajo son los repartidores del Telepizza y de comida rápida. Como es rápida la comida van a toda hostia en la moto.

Yo también voy a toda hostia en el coche, a veces. La velocidad del coche va proporcional a la gravedad del paciente. Hay unas equivalencias. Con 40 de ziebre puedes meter la quinta. Disnea grado III de la NYHA son 70 km/h en urbano. Casco urbano. Cascodetrabajo, todos pensamos a veces. Yo siempre voy con el pelo perfecto porque no tengo que llevar casco como ellos.

Vamos en la ruta y nos reconocemos los unos a los otros. Unos bajan y otros vamos para arriba, y viceversa. En los semáforos nos miramos de arriba a abajo y sin hablarnos, tenemos un rato de camaradería, como los taxistas que comentan en la parada.

No tenemos drama porque nuestros bienes no son sustitutivos ni intercambiables. Cuando uno vomita no come pizza. Y cuando uno se muere no piden en la familia unas hamburguesas con queso.

Nos preguntan que cuánto vamos a tardar. A veces hay mucho jaleo y cuando llegamos están ya la pizza y el muerto fríos.

Los repartidores son chavales jóvenes, que un día pensaron que lo sabían todo de la vida pero ahora tienen que currar duro para sobrevivir, y de alguna manera siguen dependiendo de sus padres = Falsos autónomos.

Cuando la gente nos ve siempre se preguntan los vecinos que quién será el que está enfermo del edificio, al igual que se preguntan quién habrá pedido pizza para cenar. No es fácil pasar desapercibidos, con esos abrigos fosforescentes hipercantosos que nos han puesto a todos. Pero es importante que sean impermeables, porque cuando llueve trabajamos a destajo.

A veces pido algo a domicilio en el Centro de Salud para cenar por solidaridad, y me siento como un camarero que come en el bar. Otras lo pido para llevar si veo que tienen mucho lío, y al regresar hacia el Centro me siento como uno de ellos con el taper con el sándwich mixto adentro. Yo también ahora tengo tapers en los que llevo los midicamentos, y también ordeno cazoletas mixtas.

A veces pienso que iba para repartidor y por milagros del ascensor social terminé trabajando en el Just Health. A veces juego a sentirme un intruso en mi profesión y me encanta, porque éste posee la gran virtud de la curiosidad y del deslumbramiento.

Pero a mí nunca me gustó quedarme a las puertas. Yo siempre quise meterme hasta la cocina.   

domingo, 11 de febrero de 2018

CIUDADANOS CONDUCTISTAS



"Según premisas behavioristas (conductistas) los datos son hechos y hablan por sí mismos, son evidentes y no necesitan más comprobación que la fáctica. Los datos darán una visión desapasionada de la realidad, los científicos aconsejarán a los políticos, eximiéndoles de dar explicaciones porque están guiados por la ciencia (que sustituye a Dios o a la Historia). 

Los datos seleccionados deben ser relevantes, para él significativos, son "captados". El criterio debe ser científico, exige rigor teórico previo y verificación empírica posterior. 

Pero los datos son simplemente significativos para el investigador, responden a lo que él piensa estudiar, marcado como "interesante" por alguna razón, que puede ser científica, sí, pero también política. 

Los datos no hablan por sí mismos, se les hace hablar. Incluso si los postulados teóricos son correctos y los datos significativos, la realidad social siempre es más compleja y repleta de sucesos aleatorios que modifican acontecimientos. Debido a eso los investigadores behavioristas fallan tanto: su alcance sólo es a corto plazo". 

Paloma García Picazo
Teoría breve de Relaciones Internacionales. ¿Una anatomía del mundo?


miércoles, 31 de enero de 2018

3 BREVES ANOTACIONES SOBRE LA ATENCIÓN CONTINUADA

1. El concepto. 

La Atención Continuada es la promesa política a la población de que será atendida por el personal sanitario de Atención Primaria a cualquier hora del día y por cualquier motivo en un lugar relativamente cercano a su domicilio.
Es difícil imaginar una promesa más populista, en su acepción más coloquial y malintencionada. Es cómico, por cierto, que sea materializada precisamente por quienes tanto critican el populismo.

La creación del concepto y de los Puntos de Atención Continuada es una afrenta desvergonzada desde la propia elección del nombre. Resulta un desafío contra los fundamentos de la Atención Primaria y del Sistema Sanitario público.

En cuanto a la Atención Primaria rompe la longitudinalidad (un solo profesional se encargará de la atención del paciente, salvo urgencia) y el manejo de la incertidumbre (la falta de longitudinalidad y de información “blanda” del paciente llevará a tomar decisiones poco proporcionales, a resultas de iatrogenia y costes innecesarios). Tendrá como consecuencia para los pacientes una pérdida de autonomía y de empoderamiento tan necesarios (en cuotas moderadas) y la puesta en marcha de un paternalismo absurdo por parte de la Administración.

En cuanto al Sistema Sanitario público, el concepto de Atención Continuada prioriza la satisfacción del “cliente”, contribuye a crear un bien de consumo más y pone los caprichos de los pacientes por delante de lo eficiente y lo que se considera razonable en base a criterios clínicos y de sentido común.

El despliegue sin fin de recursos carentes de fundamento es defendido, paradójicamente, por la “derecha” y por la “izquierda”.
La “derecha”, que en teoría propugna una mengua de lo público para facilitar que la iniciativa privada ocupe ese espacio.
La “izquierda”, que en teoría critica la expansión sin límite de los sistemas productivistas capitalistas.

La Atención Continuada podría tener una parte de sentido si sirviera como filtro o triaje para evitar el acceso innecesario de pacientes a niveles superiores (urgencias hospitalarias), pero precisamente ha tenido el efecto contrario, el estímulo de la demanda a todos los niveles sin mejora de resultados en salud.


El súmmum de la caricatura es la adición de la promesa de Atención Continuada al afán de libre acceso al especialista: “queremos un pediatra en el punto de Atención Continuada” jjj.


2. Los profesionales. 

Los profesionales hemos sido educados en la eficiencia y en la proporcionalidad, en la clínica, en la ciencia y en la racionalidad.
Ver cómo desfilan varios cientos de pacientes al día por cada uno de estos puntos nos produce indignación, que se vierte a menudo contra la población en primer lugar, lo que lleva a un conflicto contraproducente.
Pobres todos, profesionales y pacientes!


3. El sistema. 

Un sistema bien organizado y engrasado tendría una Atención Primaria fuerte y accesible, que absorbiera la mayor parte de la Atención Continuada tal y como la conocemos hoy en día.  

Mantendría centros de urgencia en el ámbito de la Atención Primaria, puntuales y si se me apura hasta que anecdóticos, para “recoger” los casos verdaderamente urgentes, sobre todo aquellos de “menor complejidad” que pueden “evitarse” al hospital y los de envergadura por razón de dispersión geográfica (medio rural) o de un primer contacto más inmediato.

A los pacientes se les explicaría esto y se les darían unas directrices generales sobre cómo consultar, y la gran mayoría lo entendería perfectamente. La mayor parte de los pacientes no quieren, en serio, la imposible promesa de una atención eterna y continua, sino la certeza de que en el caso de presentarse un motivo de consulta éste sea atendido de manera razonable en tiempo, forma y espacio.

No hace falta amenazar con copagos ni ponerlos. Los profesionales podríamos dedicar todo el tiempo (mucho) que empleamos en quejarnos de esta realidad y en cuñadear con el copago a algo productivo y hermoso.


Lo que tenemos ahora, por contrario, es un modelo dual y caótico, en lo asistencial y en lo que a recursos humanos se refiere.

Por un lado una Atención Primaria menguante, con pocos profesionales, hiperquemados porque cada uno ve 40-70 pacientes diarios, sobrecargados de tareas prescindibles, burocráticas y otras. Listas de espera excesivas ocasionales según estacionalidad y circunstancias.

Esta realidad de insuficiente atención crea un excedente de pacientes que termina invariablemente en los puntos de Atención Continuada.

Lo que no es capaz de absorber el sistema, sumado a la promesa de eterna atención, nos exhorta a organizar gran cantidad de recursos y efectivos en los puntos de Atención Continuada, caro e ineficiente.

En los modelos antiguos y “rurales” de Atención Primaria (Castilla y León, Extremadura, Castilla la Mancha etc) estos médicos de primaria “titulares” hacen guardias, cuyo “saliente de guardia” se suele repartir entre los demás compañeros, con la sobrecarga proporcional que esto significa. Entre consultas y guardias están tupidos a horas y trabajo, noches, festivos, en la segunda etapa de la vida profesional: cansados, quemados y sueldos abultados.

En el otro extremo tenemos a los trabajadores de la primera etapa de la vida profesional: médicos de familia (y otras categorías profesionales) de vocación que no van a tener un cupo hasta los 55 porque el sistema no incentiva la atención longitudinal sino la de a salto de mata.
Precariedad, temporalidad, comerse los restos de los primeros, emigrar a otros lugares más atractivos o a otros emplazamientos del sistema sanitario, frustrados, sensación de sentirse engañados, pocos derechos, difícil conciliación justamente en el momento de formar una familia, sueldos raquíticos (“sanitariamente” hablando, siguen siendo muy altos en comparación con los de la “población general”) y ganados a base de muchas horas, generalmente divididas en muchas jornadas de trabajo, mucha dispersión y mucho coche (mala combinación saliente de guardia), mucha deslocalización (profesionales que trabajan en sitios diferentes a los que viven), muchas noches, muchos festivos y fines de semana, poca planificación y pocas certidumbres.

Se da el caso que estas pésimas condiciones laborales no son combatidas ni escondidas por la Administración, sino sorprendentemente institucionalizadas en figuras laborales como la de “Médico de Área” o “Médico de Atención Continuada”.

En este contexto tiene lugar la situación irónica y simultánea de “no hay médicos” y “hay muchos médicos en paro”, lo que es mentira y cierto, por separado y a la vez, porque lo que sucede realmente es que hay un pifostio organizativo de cuidado.
La situación y expectativas profesionales de enfermería son más terribles si cabe.

Lo que es una realidad indiscutible es que todos los implicados, tanto pacientes como profesionales (veteranos y “recién llegados”) estamos descontentos y quemados. Algo debemos estar haciendo mal.

Los que tienen la responsabilidad de gestionar los servicios públicos de salud debieran percibir esta realidad y actuar en consecuencia. Es su trabajo. 

martes, 9 de enero de 2018

pensaMIENTOs

Llevo meses con un catarro que no me se pasa. Ya no sé qué hacer para quitármelo. Comenzó con unos mocos, luego tos, luego mocos otra vez. El caso es que no tengo fiebre – es que yo soy de temperatura baja – cuando tengo fiebre es que ya estoy muy malo - no tengo termómetro, pero me noté ziebre. Reparé en que de la misma forma, llevo con un pensamiento que no me se pasa meses, y comencé a asociar ambos para poder explicarme la realidad.

En momentos de emoción y nece(si)dad diagnóstica hice de la correlación causalidad.

Nadie sabe dónde termina un catarro y comienza una inmunodeficiencia, al igual que nadie sabe dónde termina un pensaMIENTO y comienza un trastorno obsesivo. Ambos conjugados serían la INMUNO-DEPRESIÓN.

Que no te los puedas quitar de encima no es una razón de peso, pues hay muchas cosas que uno no puede desalojar de su vida aunque quiera y se tiene que joder y cargar con ellas. Algunas para siempre.

Como digo, al asociar ambos fenómenos construí un escenario relacional muy interesante, y las inFLUENCIAS de un síntoma en el otro me daban lugar a muchas y variadas hipótesis. Pude generar tantas hipótesis etioilógicas como en una urticaria.

El primer planteamiento era simple. Si lograba desalojar el pensamiento se iba el catarro, porque ambos comenzaron casi a la vez (asociación temporal).

Luego pensé que quizá una variable intermedia los relacionaba: el frío. Llegó el frío, llegó consecuentemente el catarro y la depresión que acontece en el in(v/f)ierno porque todo es más triste.

Cuando veía más clara la interRELACIÓN era con el Valsalva de la tos. Aumentaba la presión intraabdominal y todos los pensamientos saltaban por los aires dentro de mi cabeza y se mezclaban, con lo que me aliviaba un poco.

La primera medida terapéutica en la que pensé fue evidentemente en la purga. La sangría. Si echaba el germen – agente causal todo terminaría.

Por eso me esforcé en tener eso que llaman DIARREA MENTAL. Esto que estoy escribiendo es una prueba. Aprovechaba el Valsalva de la tos para relajar los esfinges y se iba todo de esta manera. El Valsalva me salva. 
Luego vomité todo como en un examen. Finalmente desalojé el grumo con el movimiento de liberación masculino. Todo el mundo sabe que cuando un varón echa el grumo ve y piensa todo de manera muy diferente. Y creía que tirando concienzudamente de la reserva se iría diezmando poco a poco la osesión.

Lo mejor, sin ninguna duda, era respetar los ciclos de la naturaleza. Ir en contra de la naturaleza es lo peor que le puede pasar a una persona, porque es muy cansado y caro. Las mujeres están sometidas en ocasiones, y en mayor o menor medida, a algunos ciclos, como el inFLUJO hormonal. El equivalente en los hombres es el ciclo del grumo. Gran parte de los comportamientos humanos se ven interpelados por estos ciclos, al menos en lo concerniente a las necesidades más primarias de la vida.

Pensé en devolverlo todo en EL ACTO. En una obSESIÓN. Irían fuera todos los fluidos y gerMINARÍAN dentro de otro huésped.   

Por momentos, la densidad de la mucosidad aumentaba y los pensamientos se enmarañaban aún más. Estaba ESPESO, como el grumo. Bien pensado, es muy fácil hacer pasar al moco por el grumo. Yo mismo lo he hecho muchas veces, para disimular.

Fui a un compañero mídico y le consulté. No sabía si ir al psiquiatra o al infectólogo, así que fui al de medicina interna, porque de lo que estaba seguro es que el problema estaba dentro de mí.

Me dijo que me faltaba una purga, que era la de (d)escribirlo.

Ahora llego al final, y puedo decir que me encuentro mucho mejor.

viernes, 27 de octubre de 2017

CHUPACHUPS DE FENTANILO

...[Dime si sacaste ya la plaza, si piensas a veces en mí, si en el segundo trimestre tuviste otra amenaza, si me guardas rencor por lo que te prometí. Si te ha llegado la hora de hacerte tutora, si ahora ya por fin me ves como escritor. Si dejarás que te ate la zapatilla con un cordón posterior. Si me vas a dar una pastilla para que me haga mayor. Si te sigues sabiendo de memoria mi planilla. Si ya sabes por dónde viene la veta del salmón. Si cuelgas cosas mías en el corcho de tu habitación. Si te sigues quejando que el Calipo te modifica el fenotipo. Dime por qué tienes esos envases de fluoxetina en el cajón de la cocina]